¿Ya te enteraste? El gobierno federal acaba de mandar un mensaje clarísimo a Sinaloa: más ojos, más botas en la calle y más operativos en Mazatlán, y todo por instrucción directa de la presidenta.
Fue el propio Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, quien lo soltó desde sus redes: llegarán al menos 1,800 elementos federales adicionales al puerto, y ojo, esto es solo el arranque, porque después se sumarán los que determine la Sedena.
¿Quién manda a quién y por qué?
Según contó Harfuch, la orden vino directo de la presidenta Claudia Sheinbaum, y para echar a andar el plan se coordinaron tres dependencias pesadas: la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la propia SSPC.
En números concretos: se suman 800 elementos de la SSPC y otros 1,000 de la Semar. La Sedena, por su parte, ya tiene un buen despliegue en Sinaloa, así que después va a informar cuántos de sus efectivos se enfocarán exclusivamente en Mazatlán.
No es solo Mazatlán: Culiacán y carreteras también entran al plan
Aunque el foco principal está puesto en el puerto, Harfuch dejó claro que el refuerzo también va a fortalecer la seguridad en Culiacán y en los tramos carreteros más importantes del estado.
La idea es que haya más presencia en las calles, más patrullajes y más labores de vigilancia, prevención y disuasión.
¿Cómo se ve esto en el panorama completo de Sinaloa?
Para que le entiendas al contexto: de acuerdo con el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta, en Sinaloa ya había 16,440 elementos federales desplegados, todos con la misión de golpear las capacidades operativas, financieras y logísticas del crimen organizado que opera en la entidad.
Si le sumas los 1,800 elementos nuevos entre Marina y SSPC, el estado llega a un total de 18,240 elementos federales. O sea, un refuerzo nada menor.
¿Y ahora qué sigue?
Los elementos se van a distribuir en distintos sectores de la zona urbana de Mazatlán y en puntos clave de la entidad.
También va a subir la vigilancia carretera para ampliar la cobertura y mejorar los tiempos de respuesta de las autoridades, además de más patrullajes enfocados en bajar la incidencia delictiva.