Se está cocinando la costa este de EU: hasta 46°C amenazan festejos y hasta el Mundial

Publicado el 3 de julio de 2026, 15:25

¿Ya sientes ese calorón? Pues imagínate vivirlo en Nueva York con hasta 46 grados. Así de crudo está el panorama que trae en jaque a toda la costa este de Estados Unidos justo quando el país se alista para su gran fiesta del 4 de julio, el 250 aniversario de su independencia. Y no, no es exageración de nadie: los pronósticos son oficiales y las autoridades ya andan pidiendo que la gente se cuide muy en serio.

Resulta que desde mediados de semana una "ola de calor sin precedentes", como la calificaron las propias autoridades, tiene atrapada a media parte oriental del país. Y este viernes, justo el día antes del Día Nacional gringo, se espera que llegue al tope. Nueva York está en la mira principal: el alcalde Zohran Mamdani lo dijo bien clarito esta mañana: "se espera que hoy se alcance el punto álgido de la ola de calor", con una sensación térmica que podría tocar los 46°C. Su recomendación fue simple pero directa: "manténganse frescos, alerta y cuiden de sus vecinos".

Pero Nueva York no es la única que la está pasando mal. En Boston y Filadelfia el índice de calor podría llegar a los 40°C, mientras que en la mismísima capital, Washington D.C., el termómetro amenaza con marcar hasta 45°C. El Servicio Meteorológico Nacional no se anduvo con rodeos al advertir que este nivel de calor puede ser mortal para quien no tenga aire acondicionado o no se hidrate como se debe.

Y aquí viene lo más loco: esta ola de calor no va a bajar la guardia ni de noche. Los meteorólogos esperan que se rompan nuevos récords tanto hoy viernes como mañana sábado, justo el día del aniversario. Para variarle un poco, se pronostican fuertes tormentas eléctricas que se sumarán al desmadre climático.

Los festejos, atrapados por el calor

Con tanto evento al aire libre programado para las celebraciones, el clima se está convirtiendo en el peor invitado de la fiesta. En Washington D.C. hasta peligra un megaconcierto frente al Capitolio, y la inauguración pública de las festividades del sábado ya se retrasó varias horas por seguridad.

La escena en la capital habla por sí sola: papás con sus hijos apiñados en una alberca con sombra tratando de sobrevivir al calorón. Anya Gellerman, de 26 años, resumió el ambiente con su hielera en mano: "hace un calor sofocante y no hay adónde ir".

Y por si fuera poco, este calor ya venía rompiendo récords desde un día antes: el jueves 2 de julio quedó marcado como el más caluroso registrado para esa fecha tanto en Washington como en Boston. Ni de noche dio tregua, porque las temperaturas apenas bajaron.

El Mundial también se está cociendo

Aquí es donde la cosa se pone interesante para los futboleros: esta ola de calor le está pegando directo al Mundial que se juega actualmente entre Estados Unidos, Canadá y México. Algunos estadios se salvan porque tienen techo y aire acondicionado, como los de Atlanta, Dallas y Los Ángeles. Pero otros no corren con la misma suerte, como el de Filadelfia, donde este sábado Paraguay y Francia se van a ver las caras en octavos de final… bajo un calor que promete ser brutal.

Y no es la primera selección que ya probó el sartén: Argentina y Cabo Verde se enfrentaron en Miami, en un estadio que sí tiene techo pero nada de aire acondicionado. A la hora del silbatazo inicial, las 6 de la tarde hora local, se esperaba una sensación térmica de 38°C. Imagínate correr noventa minutos con ese clima encima.

La red eléctrica también se está cansando

El asunto no se queda solo en incomodidad: las olas de calor causan más muertes en Estados Unidos que los huracanes y las inundaciones juntos. Y esta en particular preocupa doble, tanto por lo larga e intensa que ha sido, como por esas temperaturas nocturnas que no dan chance de un respiro y que pueden afectar seriamente a la población más vulnerable.

De hecho, el jueves la red eléctrica de Nueva York ya sufrió problemas, y las autoridades tuvieron que pedirle a la gente que bajara su consumo de luz de volada para evitar apagones.

Al final, esto no es un caso aislado. A nivel mundial las olas de calor están siendo cada vez más frecuentes e intensas por culpa del cambio climático, alimentado principalmente por la quema de combustibles fósiles. De hecho, apenas hace unos días Europa vivió una ola de calor récord que dejó más de 2,500 muertes, la mayoría en Francia y España. Así que sí, el planeta claramente nos está mandando una señal bien fuerte.