¿Ya te habías espantado con eso de que el T-MEC se iba a caer? Pues tranquilo, porque el mismísimo secretario de Economía salió a aclarar el numerito. Marcelo Ebrard dio una conferencia de prensa este miércoles y fue directo: el T-MEC ni se acaba, ni está en peligro. La neta, sigue tan campante hasta 2036.
¿Por qué el desmadre entonces? Resulta que ese mismo día, Estados Unidos avisó que no va a extender la vigencia del tratado por otros 16 años de una vez. O sea, no dijo "me salgo", dijo "vamos paso a pasito". Con ese aviso se activa un mecanismo de revisión anual, que es justo el proceso que toca ahora.
Aquí lo importante: eso NO significa que el tratado se rompa. Ebrard fue bien claro en explicar que el T-MEC solo se cae si Canadá o Estados Unidos deciden salirse formalmente, y ninguno de los dos lo ha hecho. De hecho, cualquier país puede abandonar el acuerdo con tan solo avisar seis meses antes, pero, insiste el funcionario, ese no es el escenario que está sobre la mesa.
Ebrard también quiso bajarle a la ansiedad de los mercados. Dijo que el anuncio gringo no agarró a nadie en curva, así que la chamba de México ahora es no meter más ruido ni incertidumbre. Según él, no se esperan golpes a la Inversión Extranjera Directa por este tema.
¿Y ahora qué sigue?
La primera plática de esta revisión anual arranca el 20 de julio. Y ojo: Estados Unidos, en cualquier momento de ese proceso, puede decidir extender el T-MEC por los 16 años completos. Tampoco hay fecha límite para cerrar las negociaciones, así que esto puede estirarse.
¿Qué se trae México entre manos?
Dos cosas muy claras: quitar los aranceles entre los tres países del tratado y depender menos de Asia, apostándole más fuerte a la producción de Norteamérica.
Sobre los pendientes con Estados Unidos, Ebrard soltó un dato que se siente como buena noticia: en 2025 había 50 puntos de desacuerdo entre ambos países, y ahorita ya se redujeron a solo 14. O sea, se ha avanzado, y bastante.
En resumen: no, el T-MEC no se cayó ni está a punto de caerse. Lo que hay es un proceso normal de revisión que empieza este mes, con México buscando cerrar filas en los pendientes y blindar la relación comercial con sus socios.