La Selección de Inglaterra ya pisó suelo mexicano y, aunque venían listos para enfrentar al Tricolor en los octavos de final del Mundial 2026, el recibimiento les dejó claro que en México nunca hay una bienvenida "tranquilita".
Entre porras de "¡México, México!", el clásico "Canta y no llores", algunos abucheos y hasta una marimba interpretando canciones de The Beatles, los ingleses hicieron su arribo bajo un fuerte operativo de seguridad rumbo a uno de los partidos más esperados del torneo.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel llegó prácticamente en "modo incógnito". El dispositivo de seguridad fue reforzado para evitar serenatas, aglomeraciones o cualquier intento de que la afición mexicana les aplicara la clásica de no dejarlos dormir antes del partido. Porque sí, aquí el apoyo también se canta... aunque sea a las tres de la mañana.
La única figura que se dio tiempo para saludar a los aficionados fue Jude Bellingham, mientras que Tuchel respondió con una sonrisa a los abucheos antes de abordar el autobús rumbo a su hotel de concentración.
Como parte de su preparación, Inglaterra entrenará en las instalaciones de Cantera de Pumas, buscando adaptarse lo más rápido posible a los más de 2,200 metros de altitud de la Ciudad de México, un factor que el propio Tuchel ha reconocido como una desventaja para su equipo. Porque una cosa es jugar en Wembley... y otra muy distinta es echarse un sprint en la capirucha sin que se te acabe el tanque.
Ahora sí, los Tres Leones ya están en territorio tricolor. El recibimiento estuvo calientito, la altura hará su trabajo y la afición mexicana ya empezó a jugar su propio partido desde las calles. El domingo, la pelota decidirá... pero mientras tanto, Inglaterra ya comprobó que en México el primer silbatazo se escucha desde el aeropuerto.