Más de 11 mil armas menos en las calles: así va el plan de Sheinbaum para bajarle a la violencia

Publicado el 10 de julio de 2026, 01:00

¿Sabías que en México ya hay miles de armas menos gracias a que la gente las entregó por su propia voluntad? Así como lo lees: sin broncas, sin investigaciones y sin que nadie te pregunte nada raro. Y aquí te contamos toda la movida.

Resulta que el Gobierno de México trae un programa que se llama "Sí al Desarme, Sí a la Paz", y básicamente consiste en esto: si tienes un arma, municiones o hasta explosivos en tu casa que ya no quieres tener ahí, los puedes entregar de forma anónima y a cambio te dan una lana. Sin preguntas, sin investigación, sin drama.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, dio a conocer las cifras en un evento que se llevó a cabo justo en el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, y que se realizó nada más y nada menos que en el atrio de la Basílica de Guadalupe, con la mera Presidenta Claudia Sheinbaum al frente.

¿Cuántas armas se han entregado?

Aquí está lo fuerte: desde el 1 de octubre de 2024 hasta el 6 de julio de 2026, la gente ha entregado 11 mil 679 armas de fuego en todo el país. Y no es solo un número al aire, aquí el desglose:

6 mil 404 armas cortas
3 mil 419 armas largas
Mil 856 granadas
Más de 700 mil cartuchos

O sea, estamos hablando de un tiradero de armamento que ya no anda circulando por las calles ni guardado en las casas.

¿Por qué está tan bueno esto?

Rosa Icela lo explicó bien claro: la idea es que las niñas y los niños ya no crezcan con el peligro de tener un arma cerca, ya sea en su casa, en su barrio o en el camino a la escuela. Además, buscan evitar que la gente termine metida en broncas legales o hasta en la cárcel por algo que se pudo haber evitado desde un inicio.

"Queremos alejar de nuestras niñas y niños el peligro que representa tener un arma de fuego cerca, a la mano, en su propio hogar", comentó la funcionaria, dejando claro que el objetivo va más allá de solo quitar armas: es cuidar vidas.

Y es que este programa forma parte de una estrategia más grande que impulsa la Presidenta, enfocada en atender las causas que generan la violencia, no nada más las consecuencias. La chamba, según explicó Rodríguez, se ha hecho de la mano de los tres niveles de gobierno, la sociedad civil y también la Iglesia.

La Iglesia también se sumó

Uno de los datos que llamó la atención fue la participación de la Iglesia Católica, que ha permitido poner módulos de canje justo en los atrios de los templos. O sea, la gente puede ir a entregar sus armas literalmente afuera de una iglesia, lo cual facilita muchísimo que más personas se animen a participar sin sentir que están haciendo algo mal.

Incluso también se sumaron representantes de otras iglesias cristianas al evento, mostrando que el tema de la paz no tiene bandera ni religión específica.

Lo que viene: educación en lugar de guerra

Otro detalle bien padre del programa es que también se ha trabajado con los niños, promoviendo el intercambio de juguetes bélicos (como pistolas de plástico o similares) por juguetes educativos. La idea es cambiar la mentalidad desde chiquitos, para que crezcan con otra visión de lo que significa la violencia.

Rosa Icela remató con una frase que resume bien el espíritu del programa: "Creemos firmemente que, si una sola vida se salva con este programa, bien vale la pena todo el esfuerzo". Y también recalcó algo importante: México no está destinado a la guerra, está destinado a la paz con bienestar y justicia.

¿Quién más estuvo en el evento?

Al acto asistieron varias figuras importantes, entre ellas:

Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México
Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional
Raymundo Pedro Morales, secretario de Marina
Guillermo Briseño, comandante de la Guardia Nacional
Claudia Curiel, secretaria de Cultura
Rocío Bárcena, subsecretaria de Construcción de Paz
Ricardo Janecarlo Lozano, alcalde en Gustavo A. Madero
Héctor Mario Pérez, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano
El canónigo Edgar Valtierra

Como ves, este no es un tema que le compete solo al gobierno, sino que se ha vuelto un esfuerzo conjunto entre autoridades, sociedad y religión, todos jalando parejo hacia el mismo objetivo: menos armas, menos violencia y más paz en el país.