En Cuautitlán Izcalli ya se pusieron serios con el tema del agua. El alcalde Daniel Serrano informó que su administración promovió un amparo para evitar que una disputa relacionada con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) termine afectando el suministro de agua para la población.
Y es que, como dicen por ahí, una cosa es deber y otra muy distinta dejar a la gente sin agua.
Durante su conferencia “El Poder del Pueblo”, el presidente municipal aseguró que la CFE “no puede realizar ningún tipo de corte, ni diligencia en nuestro municipio”, esto luego de una nueva intervención realizada por la empresa eléctrica el pasado miércoles 5 de agosto.
¿Qué pasó con el agua?
De acuerdo con Serrano, la diligencia de la CFE afectó la operación de tres instalaciones estratégicas de Operagua, organismo encargado del suministro de agua en el municipio: la Planta Booster, el Rebombeo San Miguel y el Rebombeo Tanque 6.
En pocas palabras: tocaron instalaciones que son clave para que el agua siga llegando a varias colonias.
Las tres instalaciones, señaló el alcalde, fueron restablecidas esa misma noche.
Pero aquí viene el detalle que hizo que el asunto se pusiera bueno.
Serrano afirmó que la diligencia se realizó sin notificación previa, por lo que el gobierno municipal decidió echar mano de la vía legal y promovió un amparo, mismo que, según explicó, fue concedido.
“Hay una suspensión de plano”
Durante su conferencia, el alcalde fue bastante directo al hablar del tema.
“Otra vez lo digo, con absoluta certeza, esta diligencia se efectuó sin notificación previa”, señaló.
Ante esta situación, explicó que el municipio recurrió a un amparo que permanecerá vigente hasta septiembre, cuando está programada una audiencia.
Por ello, aseguró que actualmente existe una suspensión de plano, con la que se busca impedir que las acciones relacionadas con el conflicto de cobro vuelvan a poner en riesgo la operación de las instalaciones de agua.
Traducido al idioma de todos los días: que el pleito sea en los tribunales, pero que el agua siga saliendo de la llave.
El municipio dice que no debe por su periodo
Otro de los puntos que destacó Daniel Serrano es que la actual administración municipal no mantiene adeudos correspondientes a las obligaciones de su propio periodo ante la CFE.
La postura del gobierno municipal es clara: una controversia de cobro no debería terminar afectando el derecho humano al agua de los habitantes de Cuautitlán Izcalli.
Y aquí está el meollo del asunto: mientras las autoridades resuelven quién le debe qué a quién, la prioridad, según el Ayuntamiento, es que las bombas sigan funcionando y el agua continúe llegando a las colonias.
Porque una cosa es discutir una factura y otra muy diferente que la gente termine diciendo: “¿Y ahora cómo le hago para bañarme?”
Por lo pronto, el municipio asegura que el amparo mantiene protegidas las instalaciones estratégicas de Operagua, al menos mientras llega la audiencia prevista para septiembre.
Así que el pleito entre autoridades continuará en el terreno legal, pero el mensaje del Ayuntamiento es bastante sencillo: el agua para la población no se negocia.