Mientras algunos morros seguramente ya estaban preparando el clásico “¿y hoy qué hacemos?”, el Sistema Municipal DIF de Cuautitlán Izcalli decidió ponerle freno al aburrimiento y cerró con éxito su Curso de Verano, un programa donde las vacaciones no se fueron únicamente entre celular, videojuegos y el eterno “tengo hambre”.
Durante varias semanas, niñas y niños participaron en actividades educativas, deportivas, culturales y recreativas, en una dinámica que buscó combinar diversión con aprendizaje y, de paso, reforzar valores como el trabajo en equipo, la creatividad y la convivencia.
Porque sí: también se puede aprender mientras uno se divierte y, sorprendentemente, sin que aparezca la frase “¡guarda el celular!”.
Durante la clausura, la presidenta del Sistema Municipal DIF, Alicia Mercado, destacó que este tipo de programas forman parte de las acciones impulsadas por la administración municipal para generar espacios seguros y positivos para la niñez izcallense.
La funcionaria agradeció además la confianza de madres y padres de familia, quienes durante el periodo vacacional dejaron a sus hijas e hijos participar en esta experiencia, con la intención de que aprovecharan el tiempo libre en actividades que abonaran a su desarrollo.
Mercado también reconoció el trabajo del personal encargado de sacar adelante el curso, particularmente de la Subdirección de Servicios Educativos y el Departamento de Jardines de Niños, áreas responsables de coordinar las actividades.
Y es que organizar a un montón de niños durante vacaciones no es precisamente cosa de “ahí se van”, por lo que el DIF destacó la dedicación del equipo que hizo posible el programa.
De acuerdo con el gobierno municipal, el Curso de Verano forma parte de una estrategia para promover el desarrollo físico, emocional, social y educativo de la infancia, además de generar espacios de inclusión, convivencia y sano esparcimiento.
La idea, en pocas palabras, es que las vacaciones no sean solamente una competencia de quién aguanta más horas frente a una pantalla.
Con este tipo de actividades, el Gobierno de Cuautitlán Izcalli busca fortalecer espacios donde las nuevas generaciones puedan aprender, convivir, desarrollar habilidades y pasarla bien, porque crecer también implica jugar, descubrir cosas nuevas y hacer equipo.
Así que, por ahora, se acabó el curso… pero seguramente para varios pequeños la pregunta inevitable ya comenzó: “¿y cuándo empieza el siguiente?”