Bellingham recargar pilas con oxigeno antes de enfrentarse a Messi

Publicado el 14 de julio de 2026, 01:00

¿Ya viste lo que le costó a Inglaterra pasar a semifinales? Pues agárrate, porque la cosa estuvo pesadísima, y no nada más por el marcador.

Todo pasó el sábado en Miami, en un partido de cuartos de final contra Noruega que se puso re canijo desde antes de arrancar: la sensación térmica andaba rozando los 40 grados, con más del 60% de humedad. O sea, jugar noventa minutos —que al final fueron ciento veinte, porque se fueron a tiempo extra— bajo ese calorón fue prácticamente una prueba de resistencia, no solo un partido de futbol.

Y ahí en medio de ese infierno estuvo Jude Bellingham, quien se convirtió otra vez en el héroe de los Tres Leones. El de Real Madrid metió un doblete —el mismo control que ya había mostrado días antes contra México en octavos— y le dio a Inglaterra el pase a semifinales tras ir abajo en el marcador, empatar y finalmente voltear el resultado ya en la prórroga. Con esos dos goles llegó a seis en el torneo, superando lo que había hecho en sus dos Mundiales anteriores juntos.

El precio de aguantar tanto calor

El esfuerzo físico que implicó ese partido no fue cualquier cosa. Jugar dos horas completas bajo semejante humedad deja al cuerpo exhausto, y por eso no sorprende que tanto Bellingham como el resto del plantel hayan tenido que enfocarse en la recuperación inmediata después del silbatazo final.

Y aquí es donde entra el numerito que trae de cabeza a medio mundo futbolero: Bellingham, fiel a su estilo, sacó su lado más motivador en redes sociales tras el partido. Publicó un mensaje con la palabra “Believe” —sí, como el lema de la serie Ted Lasso— y prometió seguir peleando por el sueño mundialista, entre gestos que dejaban ver lo desgastante que fue el compromiso.

La bronca con Tuchel que se sumó al cansancio

Como si el calor no fuera suficiente dolor de cabeza, el técnico Thomas Tuchel encima salió a decir que el equipo tuvo “suerte” de pasar y que no quedó convencido con el nivel mostrado. Eso no le cayó nada bien a Bellingham, quien le contestó de forma directa en zona mixta: “Quizá él no sabe lo que es jugar en estas condiciones… contra Haaland, Ødegaard, Nusa, Sørloth… no son un equipo fácil”.

No es la primera vez que ambos se enganchan. Antes de que arrancara el torneo, Tuchel ni siquiera lo tenía asegurado en el once titular y lo puso a competir el puesto con Morgan Rogers. Bellingham respondió como sabe hacerlo: en la cancha, a puro gol.

Lo que viene

Con el boleto a semifinales ya en la bolsa, Inglaterra viaja a Atlanta para medirse el miércoles ante el ganador del cruce entre Argentina y Suiza —duelo que finalmente se quedó la Albiceleste tras vencer 3-1 en tiempo extra—. O sea, Bellingham y compañía se enfrentarán nada menos que a Lionel Messi y a la vigente campeona del mundo, con la exigencia de llegar recuperados físicamente después de semejante desgaste en Miami.

La pregunta que todos se hacen ahora es si el cuerpo va a aguantar el ritmo. Porque entre el calor, los 120 minutos jugados y el pique con su propio entrenador, a Inglaterra no le sobra nada de cara al partidazo que se viene.