¿Te imaginas que un día despiertes y te enteres de que tu información fiscal anda circulando por ahí, a la venta, sin que tú hayas dado tu autorización? Pues eso es justo lo que le está pasando a cientos de miles de franceses, y el gobierno tuvo que salir a dar la cara.
Resulta que el pasado 12 de agosto, un grupo que se hace llamar ZeroBytes —que según ellos son un dúo francés— presumió en internet que había logrado robar un chorro de datos del sitio web de la Hacienda de Francia. Y no, no fue exageración: hablamos de información de aproximadamente 700 mil personas y empresas.
¿Cómo se dieron cuenta?
La Dirección General de Finanzas Públicas (equivalente al SAT mexicano, para que le entiendas) confirmó el 14 de agosto que en realidad hubo dos entradas de hackers, no una: una a finales de junio y otra a finales de julio. O sea, llevaban rato metidos ahí sin que nadie los cachara.
Y por si esto fuera poco, la directora general de la dependencia, Amélie Verdier, admitió este martes que encontraron una filtración más, esta vez relacionada con datos de herencias y sucesiones. La buena noticia (si se le puede llamar así) es que la detectaron el lunes y lograron “cortarla” a tiempo, antes de que se saliera más de control.
El gobierno no se hizo el que la virgen le habla
A diferencia de otros casos donde las autoridades se quedan calladitas, aquí el ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, salió en rueda de prensa junto con Verdier y no le dio vueltas al asunto:
“Sí, pedimos disculpas, porque lo que ha ocurrido es insoportable para los franceses”, soltó sin rodeos.
¿Y ahora qué sigue?
La fiscalía de París ya abrió una investigación por extracción fraudulenta de datos y asociación ilícita, así que esto no se va a quedar solo en un comunicado de prensa.
Mientras tanto, la administración ya empezó a contactar a las personas afectadas para ponerlas sobre aviso: hay que estar bien atentos a intentos de phishing y robo de identidad, porque con estos datos en manos equivocadas, cualquier cosa puede pasar.
Ah, y aquí lo más fuerte del asunto: cuando la agencia AFP contactó a los hackers de ZeroBytes, ellos mismos confirmaron que ya habían vendido la información robada. O sea, no solo la tenían: ya hicieron negocio con ella.
¿Tú qué tan seguido revisas si tus datos han sido parte de alguna filtración?