¿Ya te habías enterado del quilombo legal en el que anda metida Tv Azteca? Pues agárrate, porque la cosa se está poniendo más interesante —y tensa— del lado de Estados Unidos.
Resulta que la televisora de Grupo Salinas ya entró oficialmente a la fase de conciliación dentro de su concurso mercantil en México. Para que le entiendas rápido: un concurso mercantil es básicamente el “salvavidas legal” al que recurre una empresa cuando no puede pagar sus deudas, y la conciliación es la etapa donde se sienta con sus acreedores a ver cómo le van a hacer para arreglar el pastel sin que la compañía se vaya a la quiebra total.
El asunto se hizo formal el pasado 10 de agosto, cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación el edicto correspondiente. Ahí también se dio a conocer quién estará al frente de las negociaciones: el conciliador Sergio Francisco Hermida Guerrero, con oficinas en Baja California 255, edificio B, piso 9, colonia Hipódromo Condesa, alcaldía Cuauhtémoc, CDMX. Ahí es donde los acreedores tendrán que tocar la puerta si quieren hacer valer sus reclamos.
¿Y por qué esto importa tanto a los acreedores en Estados Unidos?
Porque mientras en México el proceso avanza con sus tiempos —185 días, que pueden extenderse hasta con dos prórrogas de 90 días cada una—, del otro lado de la frontera hay un grupo de bonistas, encabezados por The Bank of New York Mellon Corporation, que no están nada tranquilos.
Su bronca viene de atrás: en 2017, Tv Azteca pidió un financiamiento mediante bonos y, en algún punto del camino, dejó de pagarlo. Desde entonces, estos acreedores llevan su batalla legal ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
La jugada que tiene molestos a los bonistas
Según lo que exponen ante la corte, los bonistas temen que la mayoría de los demás acreedores termine aceptando un plan de reestructuración que a ellos les salga carísimo, dejándolos con lo que califican como un “perjuicio irreparable”.
¿La razón de su desconfianza?
Acusan a la televisora de moverle al tablero antes de que comenzara todo este proceso. Aseguran que Tv Azteca creó una filial llamada TVA III para transferir ahí algunos de sus activos más valiosos, incluida la licencia de radiodifusión otorgada por el Estado mexicano, es decir, el permiso mismo para operar como televisora.
Además, señalan que la empresa adquirió un crédito por 290 millones de dólares con AlterBank, una institución financiera de Santa Lucía, pequeño país insular del Caribe.
Por eso, desde hace un par de meses, estos bonistas ya habían pedido al juez que les permitiera ampliar su demanda contra empresas de Grupo Salinas. Y ahora, con la conciliación ya en marcha en México, están presionando para que la corte de Nueva York le meta velocidad al asunto antes de que el reloj del concurso mercantil siga corriendo.
¿Qué sigue?
Mientras se resuelve todo este relajo, Tv Azteca tiene que congelar el pago de sus deudas, salvo aquellos gastos indispensables para mantener sus operaciones. Además, queda protegida temporalmente contra embargos sobre sus bienes.
La pregunta del millón es si la corte estadounidense permitirá a los bonistas ampliar su demanda y qué tan rápido se resolverá este tira y afloja frente a los tiempos del proceso mexicano.
Porque acá el detalle está en el reloj: México ya puso a caminar el concurso mercantil y los acreedores en Estados Unidos quieren que su pleito avance antes de que la reestructura les pueda cambiar el juego.
Esto apenas comienza y promete seguir dando de qué hablar entre analistas financieros, acreedores y seguidores del drama empresarial.
Y sí: aquí el chisme no es de televisión… es de tribunales, millones de dólares y mucha letra chiquita.