Ya pasó. Después de casi dos años de espera, "El Mayo" Zambada escuchó su condena definitiva: cadena perpetua en una corte de Estados Unidos. Con esto, el último de los grandes capos históricos del narco mexicano queda tras las rejas por el resto de su vida.
¿Quién es y por qué es tan importante esta sentencia?
Ismael Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue el patrón que durante casi cuatro décadas manejó los hilos de una de las organizaciones criminales más grandes del planeta. A diferencia de su compadre Joaquín "El Chapo" Guzmán, "El Mayo" nunca cayó en México. Se movía bajo el radar, con perfil bajísimo, mientras construía un imperio que empezó desde los años 80 y 90, cuando todavía trabajaba para el Cártel de Juárez.
Este lunes, un tribunal de Brooklyn, Nueva York, le dio el carpetazo final: cadena perpetua. La audiencia, encabezada por el juez Brian Cogan (el mismo que ya había mandado a "El Chapo" a prisión de por vida), duró apenas 35 minutos. Además de la sentencia, se autorizó el decomiso de 15 mil millones de dólares en bienes del capo. Eso sí, como pidió su defensa, se recomendó que lo manden a un penal donde puedan atenderlo por sus enfermedades.
Con esta sentencia, "El Mayo" se convierte en el último de los grandes capos históricos en conocer su destino. "El Chapo" ya cumple cadena perpetua desde hace años, y Nemesio Oseguera, "El Mencho", líder del CJNG, murió en febrero durante un operativo del ejército mexicano.
El culebrón: ¿cómo llegó "El Mayo" a Estados Unidos?
Aquí está la parte más enredada de toda la historia. Zambada fue detenido en territorio estadounidense el 26 de julio de 2024, pero la versión que él mismo contó es que no llegó por su voluntad: aseguró en una carta que fue secuestrado en México por un hijo de "El Chapo" y trasladado a la fuerza hacia Estados Unidos.
El gobierno mexicano no se quedó callado. Claudia Sheinbaum y su administración sostienen que la detención fue en realidad una operación encubierta de autoridades estadounidenses en suelo mexicano, algo que representaría una violación directa a la soberanía nacional. Estados Unidos, por su parte, negó haber tenido cualquier participación en el supuesto secuestro.
La tensión entre ambos gobiernos no ha bajado. De hecho, hace poco se exhibió el avión en el que "El Mayo" llegó a territorio estadounidense, como parte de una exposición de objetos usados en operativos del FBI. Eso llevó a México a exigir explicaciones sobre qué tanto había operado esa agencia dentro del país sin autorización.
Y hay otro ingrediente que complica todo: el propio gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya —del mismo partido que Sheinbaum—, enfrenta acusaciones de narcotráfico por parte de la justicia estadounidense, justo en medio de este proceso.
La guerra que dejó su detención
Nada de esto se quedó solo en tribunales. La caída de "El Mayo" desató una guerra interna brutal dentro del Cártel de Sinaloa entre los herederos del propio Zambada y los hijos de "El Chapo". La cuenta hasta ahora: unos 2 mil muertos. Los sucesores de "El Mayo" acusan directamente a la facción de los Chapitos de haberlos traicionado, entregando al patrón a cambio de beneficios con Estados Unidos.
Lo que dijo "El Mayo" hace años, y hoy suena a profecía
En 2010, Zambada dio una de sus poquísimas entrevistas, a la revista Proceso. Ahí reveló datos curiosos: medía cerca de 1.80 metros y empezó en el crimen desde los 16 años. También confesó que, en cuatro ocasiones, sintió que el ejército mexicano estuvo a punto de atraparlo, y que la sola idea de terminar encerrado le generaba pánico.
Pero lo que más se recuerda de esa entrevista es esto que dijo sobre su eventual caída:
"Un día decido entregarme al gobierno para que me fusile. Mi caso debe ser ejemplar, un escarmiento para todos. Me fusilan y estalla la euforia. Pero al cabo de los días vamos sabiendo que nada cambió."
Y ahí está la clave de todo: el propio capo reconocía, desde entonces, que ni su detención ni su muerte cambiarían nada en el panorama del narcotráfico en México. Un país donde, desde que en 2006 el gobierno declaró la guerra abierta contra el crimen organizado con el ejército en las calles, se contabilizan unos 450 mil muertos y más de 130 mil desaparecidos.
¿Y ahora qué sigue?
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ya salió a dar su versión de los hechos, dejando claro el mensaje: durante casi cuarenta años, "El Mayo" dirigió el Cártel de Sinaloa para inundar territorio estadounidense con drogas como el fentanilo, además de comprar protección de agentes para operar sin consecuencias. Según las autoridades, fue una operación conjunta de años entre fiscales, la DEA, el FBI y la fiscalía de Brooklyn la que finalmente lo llevó ante la justicia.
Con la sentencia ya dictada, la pregunta que queda flotando es la misma que "El Mayo" se planteó hace 15 años: ¿realmente cambia algo? Mientras tanto, la relación entre México y Estados Unidos sigue tensa por las circunstancias de su detención, un capítulo que, a dos años de distancia, todavía no termina de aclararse del todo.