Se fue a hacer las uñas y minutos después perdió la vida una joven de 19 años

Publicado el 11 de agosto de 2026, 01:00

Imagínate salir de tu casa nada más para arreglarte las uñas, algo tan cotidiano como eso, y que ese trámite se convierta en el último momento de tu vida. Así de fuerte fue lo que le pasó a Yulissa Lizeth, una chava de 19 años en Saltillo, Coahuila, cuyo caso ya trae con el corazón en la mano a medio Coahuila.

Todo pasó en la colonia Jardines Coloniales, exactamente sobre la calle Relieve, entre avenida de los Campanares y Calzada de los Tejados. Yulissa había ido a esa zona para hacerse un servicio de manicure y, según cuentan, todo iba de lo más normal. Terminó su cita, salió de la vivienda y se echó a caminar por la calle como quien va de regreso a su casa sin ningún pedo.

El detalle es que no llegó muy lejos. A solo unos cuantos metros de haber salido, la joven se desplomó de repente en plena calle. Una mujer que andaba por ahí fue testigo de todo y contó cómo Yulissa cayó al pavimento sin previo aviso.

La gente que estaba cerca no se quedó de brazos cruzados y pidió ayuda de volada. Los primeros en llegar fueron elementos de la Policía Preventiva Municipal, quienes al ver la gravedad del asunto solicitaron el apoyo de paramédicos de la Cruz Roja Mexicana.

Cuando los socorristas revisaron a Yulissa, la noticia ya no tenía vuelta de hoja: la joven no presentaba signos vitales. Como en ese momento nadie sabía a ciencia cierta por qué una chava de apenas 19 años había fallecido tan de repente, entraron en escena la Fiscalía General del Estado y Servicios Periciales para investigar qué había pasado exactamente.

¿De qué murió Yulissa Lizeth?

El cuerpo de la joven fue llevado al Servicio Médico Forense para hacerle los estudios que aclararan las causas de su muerte. Y ahí llegó la respuesta que nadie esperaba: la necropsia reveló que Yulissa murió por un infarto agudo al miocardio. O sea, sí, un infarto, de esos que uno normalmente asocia con personas mayores.

Para que le entiendas bien: un infarto agudo al miocardio pasa cuando el flujo de sangre que alimenta al corazón se bloquea o se reduce muchísimo, dejando sin oxígeno a esa parte del músculo cardiaco. Si esa circulación no se recupera rápido, el tejido del corazón empieza a dañarse en serio.

Lo que tiene a todos con la duda es justo eso: Yulissa tenía solo 19 años. Y aunque es cierto que los infartos son más comunes entre personas de mayor edad, también pueden darse en gente joven, aunque no es lo más frecuente. Por ahora no se sabe si la joven tenía algún antecedente médico o alguna condición que explicara por qué le dio este infarto.

¿Cómo saber si algo así te puede pasar a ti? Estas son las señales de un infarto

Ojo con esto, porque conocer los síntomas puede salvarte la vida o la de alguien más. Uno de los principales focos rojos es el dolor o molestia en el pecho, que puede sentirse como presión, opresión, un peso encima o hasta ardor. Este malestar puede quedarse ahí varios minutos, irse y regresar, y también puede correrse hacia uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte de arriba del abdomen.

También hay que estar al pendiente de otras señales como dificultad para respirar, sudor frío, náuseas, mareo, debilidad, cansancio que no es normal o esa sensación de que te vas a desmayar.

Y aquí viene lo importante: no todo mundo siente lo mismo ni con la misma fuerza, así que hay infartos que empiezan con señales mucho más disimuladas y fáciles de pasar por alto.