¡Nada que ver con Garfield! Meten a un gato de "dealer" para pasar droga a una cárcel rusa y todo salió mal

Publicado el 5 de agosto de 2026, 12:53

Ojo: esta historia no pasó en México, pero es de esas que bien merecido se puede incluir en "México Mágico" porque aunque parezca sacada de la imaginación de una IA, es 100% real.

A ver, agárrate porque esta historia parece sacada de una película de comedia, pero pasó de verdad y en serio. En Rusia, un gato se convirtió sin querer en el protagonista de un intento de contrabando carcelario, y obvio, no salió como planeaban los que lo usaron.

¿Qué onda con el gato "mensajero"?

Todo se armó en una prisión de la región de Nizhny Novgorod, en Rusia. Ahí, personal de seguridad se dio cuenta de que un gato andaba rondando cerca de las instalaciones, pero algo no cuadraba: el minino traía puestos dos collares de tela hechos a mano, y no, no eran accesorios de moda felina.

Cuando el Servicio Penitenciario Federal de Rusia (FSIN) revisó los collares, se encontraron con paquetes escondidos que contenían sustancias prohibidas. Según todo indica, la idea era que el gato entrara caminando tan campante hasta el interior del reclusorio para que alguien adentro recogiera el "encargo".

Los mismos guardias, entre serios y con humor, terminaron apodando al felino como el "mensajero bigotudo" por la manera en que presuntamente lo habían usado para brincarse toda la seguridad sin levantar sospechas.

Así lo cacharon con las manitas… o mejor dicho, las patitas en la masa

Para confirmar que efectivamente se trataba de droga, llegó al lugar un adiestrador canino junto con un perro entrenado para detectar este tipo de sustancias. El perro hizo su chamba, confirmó lo que ya se sospechaba, y los paquetes fueron retirados de inmediato para pasar a manos de las autoridades correspondientes, quienes ahora se encargan de la investigación.

¿Y el gato? ¿Se quedó tras las rejas?

Tranquilos, aquí no hay final trágico para nuestro protagonista peludo. Después de quitarle los collares y confirmar que estaba en buen estado de salud, el gato fue liberado sin ningún problema. O sea, quedó completamente libre de cualquier responsabilidad legal (obvio, es un gato).

Ahora la bola está en la cancha de las autoridades rusas, que siguen investigando para dar con las personas que armaron todo este plan y que, al parecer, pensaron que un gato callejero sería la solución perfecta para su logística de contrabando.

No te pierdas el video de la captura: https://x.com/max_otto4/status/2079807940093952104?s=20