La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, protagonizó uno de esos momentos que hacen que hasta el camarógrafo deje de parpadear. Mientras presumía la inauguración de una planta de Safran, soltó un dato que venía medio chueco. En eso, una colaboradora intentó hacerle la buena obra del día y corregirle discretamente... pero le salió más caro que una caguama en concierto.
"¿Quiere dar la conferencia de prensa?", le respondió la mandataria, dejando claro que el micrófono era de una sola persona. Lo curioso es que, segundos después, terminó corrigiendo ella misma el dato: no eran tres plantas, sino trece en el estado y cinco en la capital. O sea, el GPS llegó al destino, pero después de varias recalculadas.
En redes no perdonaron el momento. Hubo quienes bautizaron la escena como el clásico "no me exhibas enfrente de la visita", mientras otros dijeron que la asesora sólo estaba haciendo el trabajo que precisamente le toca hacer: evitar que los números salgan más revueltos que las cuentas de la tanda.
Moraleja del día: si vas a corregir a la jefa... mejor lleva casco, chaleco y una carta de renuncia lista, nomás por si las moscas.