Ni la lluvia pudo apagar la fiesta: así se vivió la primera victoria en el Ángel

Publicado el 13 de junio de 2026, 10:15

Banderas verdes, tambores y "Cielito Lindo" tomaron Paseo de la Reforma para celebrar el 2-0 sobre Sudáfrica, justo como nos gusta: con todo y bajo cualquier clima.

El silbatazo final todavía resonaba en el Estadio Ciudad de México cuando miles de personas ya iban "rumbo al Ángel". Era apenas pasada la 1 de la tarde y Paseo de la Reforma comenzó a llenarse de camisetas tricolores, banderas ondeando y cornetas, como manda la tradición cada vez que la Selección gana algo importante.

Los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez le dieron a México su primer triunfo como anfitrión en un partido inaugural de Mundial, algo que nunca antes había logrado en siete intentos. Esa hazaña histórica fue motivo más que suficiente para que el Ángel de la Independencia volviera a ser, una vez más, el corazón de la fiesta nacional.

A media tarde cayó una lluvia fuerte sobre la capital. Por un momento, algunos buscaron refugio en las calles y comercios cercanos, pero la pausa duró poco: en cuanto la tormenta bajó, la gente regresó al monumento para seguir cantando y ondeando banderas. Esa es, quizás, la postal más mexicana de todas: la alegría que no se moja, que encuentra un techo, espera el aguacero y vuelve a salir a la calle a seguir festejando.

La primera vez que México gana su debut como anfitrión de una justa de este nivel.

Entre cánticos de "México, México" y un sonoro "Cielito Lindo" coreado a todo pulmón, la tarde se convirtió en una postal que ya conocemos bien: la de un país que, llueva o truene, siempre encuentra una razón para salir a la calle y celebrar junto.