Y el METRO de la CDMX como Wendy Guevara, ¡Nomás no queda! . . .

Publicado el 16 de abril de 2026, 12:30

Resulta y resalta que como buen capitalino, uno de los orgullos que tenemos es nuestro Metro. Este monstruo de acero y velocidad ha sido, por décadas, la columna vertebral del transporte en la ciudad. Pero, ¿qué pasa cuando este organismo vital empieza a fallar?

Recientemente, hemos visto un aumento en las fallas: trenes que se detienen en medio de la nada, estaciones cerradas sin previo aviso y, vaya, hasta problemas eléctricos que dejan a la banda con “luz de calaverita”. Esto no solo provoca retrasos que sacan de quicio a cualquiera que se atreva a usarlo, sino que además compromete la seguridad de millones de usuarios que confían en llegar a tiempo a sus destinos.

La culpa, como siempre, se reparte entre la falta de inversión, el mantenimiento deficiente y una gestión que parece más interesada en lucrar que en solucionar. Y no hablemos de la falta de comunicación. La gente necesita saber qué está pasando, por qué se está demorando su tren y qué opciones tiene. Pero, en lugar de claridad, muchas veces solo hay silencio o respuestas vagas que hacen que uno se sienta como en una telenovela de suspenso.

La situación del Metro es un reflejo claro de los problemas más grandes que enfrenta la ciudad: el apuro de millones de personas que dependen de un sistema que, en teoría, debería ser eficiente y seguro. Es urgente que se tomen medidas: desde una mejor inversión en infraestructura hasta un enfoque real en el mantenimiento preventivo. La banda merece un transporte digno, rápido y confiable.

Así que, banda, en lugar de solo quejarnos, necesitamos exigir mejoras. Nuestro Metro no debería ser solo un recuerdo de lo que fue, sino el emblema de un transporte del futuro que respete el tiempo y la seguridad de todos los que cotidianamente lo usamos. La Ciudad de México es grande y llena de vida, ¡pero el Metro debe estar a la altura!

 

Aquí seguiremos checando a ver si algún día, pese a todas las adversidades nuestro METRO sí queda.