“México nunca se vende”: Sheinbaum manda mensaje de soberanía en desfile por la Independencia

Publicado el 17 de septiembre de 2026, 01:00

La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el desfile cívico-militar por el 216 aniversario de la Independencia y aseguró que el destino del país lo decide el pueblo mexicano.

Con el Zócalo como escenario y en plena conmemoración de la Independencia de México, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje directo: México es un país libre, independiente y soberano, y ninguna potencia extranjera debe decidir sobre su destino.

Durante el desfile cívico-militar por el 216 aniversario de la Independencia, la mandataria sostuvo que la soberanía nacional no está a discusión y remarcó una de las frases centrales de su discurso: “México nunca se vende”.

Sheinbaum señaló que la historia del país ha dejado una lección clara: la libertad y la soberanía se defienden evitando que intereses extranjeros intervengan en las decisiones nacionales.

“El pueblo decide su destino”

La presidenta puso sobre la mesa que las decisiones sobre México corresponden a las y los mexicanos.

En ese sentido, destacó que la cooperación con otros países puede existir, pero siempre bajo un principio de respeto a la soberanía nacional y sin subordinación.

“Colaboramos, nos coordinamos, pero nunca nos subordinamos ni nos subordinaremos”, sostuvo la mandataria, al referirse a la relación de México con otras naciones.

El mensaje llega en un contexto en el que la relación entre México y Estados Unidos ha estado marcada por temas como seguridad, narcotráfico, tráfico de armas y posibles presiones sobre autoridades mexicanas.

Un desfile con mensaje político

Más allá del tradicional despliegue de las Fuerzas Armadas, el desfile sirvió como escenario para reforzar uno de los principales mensajes del gobierno de Sheinbaum: la defensa de la soberanía y la independencia nacional.

La presidenta también ha señalado que la cooperación internacional en materia de seguridad debe realizarse entre países que se reconozcan como socios, no bajo esquemas de intervención.

Desde el discurso oficial, el planteamiento es claro: México puede trabajar de manera conjunta con otros gobiernos, pero las decisiones sobre el rumbo del país corresponden a su propio pueblo.

La Independencia, 216 años después

La conmemoración recordó que, más de dos siglos después del inicio de la lucha independentista, la soberanía continúa siendo uno de los ejes centrales del discurso político nacional.

Con el desfile como telón de fondo, Sheinbaum aprovechó la fecha patria para reivindicar la independencia como algo más que una celebración histórica: como un principio que, de acuerdo con su gobierno, debe mantenerse vigente frente a cualquier presión externa.

Así, entre uniformes, banderas y el tradicional paso de los contingentes militares, el mensaje presidencial quedó marcado por una idea: el rumbo de México, dijo Sheinbaum, lo decide México.