Con el Zócalo hasta las lámparas y el ambiente patrio a todo lo que da, Claudia Sheinbaum encabezó la noche del 15 de septiembre su segundo Grito de Independencia como presidenta de México.
Desde el balcón de Palacio Nacional, la mandataria lanzó una arenga que no se quedó únicamente en los nombres clásicos de la Independencia. Este año agregó nuevos personajes históricos y dedicó vivas a los pueblos indígenas y afromexicanos, así como a las y los migrantes.
Entre los nombres mencionados estuvieron Miguel Hidalgo, Josefa Ortiz Téllez-Girón, José María Morelos, Leona Vicario, Vicente Guerrero, Gertrudis Bocanegra, Guadalupe Victoria y Antonia Nava, conocida como “La Generala”.
Pero el mensaje que marcó la noche fue otro: “¡Viva México libre, independiente y soberano!”, una frase que Sheinbaum colocó prácticamente como el corazón de su segundo Grito.
Después vinieron los tradicionales vivas a la libertad, igualdad, justicia y democracia, además del reconocimiento a las heroínas y héroes que participaron en la construcción de la nación.
Y claro, no faltó el cierre de rigor:
“¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”
La presidenta hizo sonar la campana de Dolores y, tras el Himno Nacional, el cielo del Zócalo se prendió con el espectáculo de fuegos artificiales. La celebración continuó con música y el concierto de Intocable, que fue uno de los platos fuertes de la noche.
Un Grito con mensaje político
Aunque la ceremonia mantiene su carácter cívico y festivo, el énfasis de Sheinbaum en la soberanía nacional llega en un contexto de tensiones con Estados Unidos y de un discurso presidencial que ha insistido en que México debe tomar sus propias decisiones.
Medios como El País señalaron que esta defensa de la soberanía fue uno de los elementos centrales del mensaje presidencial durante la ceremonia.
La escena, además, volvió a tener un elemento histórico: por segundo año consecutivo, una mujer encabezó desde Palacio Nacional el acto central de las fiestas patrias, después de que Sheinbaum hiciera historia en 2025 al convertirse en la primera presidenta en dar el Grito.
Así, entre campanazos, banderas, fuegos artificiales y un Zócalo repleto, México volvió a celebrar una de sus noches más emblemáticas. Y esta vez el mensaje presidencial quedó clarito: independencia, libertad y soberanía como protagonistas de la fiesta patria.