Más de un millón de maestras y maestros discutirán el uso de celulares en las aulas antes del regreso a clases; el gobierno busca escuchar al magisterio antes de plantear una posible regulación nacional.
La pregunta que seguramente ya anda rondando entre estudiantes y papás es: ¿se acabó el celular en la escuela? Pues todavía no, pero el gobierno de Claudia Sheinbaum ya puso el tema sobre la mesa.
La presidenta anunció que más de un millón de maestras y maestros de educación básica discutirán el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales en las escuelas durante los Consejos Técnicos Escolares del 24 y 25 de agosto, previo al inicio del ciclo escolar 2026-2027. La consulta alcanzará a más de 200 mil escuelas de las 32 entidades.
La idea, explicó Sheinbaum, es no llegar con una decisión tomada desde Palacio Nacional, sino escuchar primero a quienes están todos los días frente al grupo y conocen de primera mano cómo afecta el uso de estos dispositivos en las aulas.
¿Prohibición total o uso con reglas?
Actualmente, 16 estados ya cuentan con algún tipo de regulación sobre el uso de celulares en las escuelas, por lo que el gobierno federal analiza si sería conveniente establecer criterios para todo el país.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, detalló que el magisterio podrá plantear propuestas y debatir qué hacer con los dispositivos digitales dentro de los planteles, incluida la posibilidad de establecer restricciones más fuertes.
Pero ojo: el asunto no se queda únicamente en el clásico “guarden el celular porque estamos en clase”.
El pleito va más allá del salón
Sheinbaum también quiere abrir la conversación sobre el uso excesivo de redes sociales, particularmente entre niñas, niños y adolescentes.
Entre las preocupaciones del gobierno están el llamado scrolling infinito, la exposición de menores a contenidos que no solicitaron y el contacto entre adultos y menores a través de plataformas digitales.
La Presidenta ha planteado que el problema no se resuelve únicamente prohibiendo celulares, sino involucrando también a madres, padres de familia, docentes y especialistas para generar un uso más seguro de la tecnología.
Además, el gobierno puso sobre la mesa la responsabilidad de las propias plataformas digitales y de sus algoritmos, debido a la manera en que recomiendan contenidos y mantienen a los usuarios conectados.
Entonces, ¿qué va a pasar?
Por ahora, no hay una prohibición nacional definitiva de celulares en las escuelas. Primero viene la discusión con los maestros y después el gobierno federal definirá qué medidas podrían aplicarse a nivel nacional.
Así que estudiantes, papás y profes todavía tendrán que esperar para saber si el próximo ciclo escolar habrá que entrar al salón con el teléfono apagado, guardado o de plano quedarse sin él durante la jornada.
La discusión apenas empieza y los maestros tendrán la palabra. 📱👀
👉 ¿Tú qué opinas: celular fuera de las aulas o que cada escuela ponga sus propias reglas?