¿Ya viste las noticias de economía y de plano no le entendiste ni papa? Tranqui, aquí te lo explico bien sencillito y con todo el contexto, porque hoy México tiene motivo de orgullo del bueno.
Resulta que entre enero y junio de este 2026, México vendió al extranjero mercancías por 389 mil 723 millones de dólares. Sí, leíste bien: casi 390 mil millones de dólares en tan solo seis meses. Y no es cualquier cifra: es el mejor primer semestre que se tiene registrado en toda la historia del comercio exterior mexicano.
Pero eso no es lo único que sorprende. El crecimiento fue de 24.6% comparado con el mismo periodo del año pasado, la subida más grande desde 2021. Y aquí viene lo interesante: el boom no vino de los carros, como uno se imaginaría. Las ventas de autos al exterior apenas subieron 1%, después de varios semestres cayendo feo. El verdadero héroe de la historia fue todo lo que no es automotriz: manufacturas como productos tecnológicos, componentes electrónicos y máquinas para procesar datos, que se dispararon 37.6%, su mejor marca desde que hay registros.
¿Y por qué se disparó justo esa parte? Porque Estados Unidos anda en pleno boom de inteligencia artificial y necesita muchísimas piezas y equipos tecnológicos, y buena parte de ese ensamblaje final se está haciendo aquí, en territorio mexicano.
Eso sí, no todo es miel sobre hojuelas. Especialistas como Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, advierten que este impulso podría no durar para siempre, ya que buena parte corresponde al ensamblaje de componentes que llegan de Asia, es decir, exportaciones de menor valor agregado para México. Además, las importaciones también crecieron, un 22%, hasta los 379 mil 866 millones de dólares, aunque el saldo siguió siendo favorable: un superávit comercial de 9 mil 857 millones de dólares en el semestre, contra apenas mil 433 millones del año pasado.
En resumen: México le está vendiendo al mundo como nunca antes, apostándole fuerte a la tecnología, aunque los expertos ya nos advierten que hay que celebrar con cabeza fría, porque el boom viene con fecha de caducidad incierta. Lo que sí es un hecho: por ahora, la economía mexicana se anota un puntazo histórico.