Órale, si andabas checando el celular esperando saber qué pasó con los aranceles gringos, aquí te va el resumen sin rollo: la cosa quedó igual, pero con buenas vibras.
Este viernes concluyó en la Ciudad de México la tercera ronda de pláticas del T-MEC, después de tres días de trabajo entre los equipos técnicos de México y Estados Unidos. Del lado mexicano estuvo al frente el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y por parte de Estados Unidos llegó el representante comercial Jamieson Greer.
¿Y por qué te debe importar? Porque de estas conversaciones depende que las exportaciones mexicanas —desde el acero hasta el aluminio— no se vean golpeadas por nuevos impuestos gringos. Y según contó la Secretaría de Economía, hubo avances de los buenos: se destrabaron temas en acero, aluminio y sus derivados, además de que se habló de fortalecer las cadenas de producción en la región y de dejarle menos chance a las importaciones asiáticas de meterse por la puerta trasera.
El día arrancó con un desayuno privado entre Ebrard y Greer, quien después se fue directo a Palacio Nacional para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum. Ahí, según el comunicado conjunto que soltaron ambos gobiernos, se habló de todo: seguridad económica, condiciones laborales, campo, pagos electrónicos, acero, aluminio y hasta el sector automotor. Greer, por su parte, no se guardó los halagos y le agradeció a Sheinbaum su liderazgo para mantener viva la relación comercial entre los dos países.
Ya por la tarde hubo una segunda reunión, esta vez con más gente de ambas delegaciones, y para cerrar el día, Ebrard y Greer se fueron a un coctel organizado por el Consejo Coordinador Empresarial. Ambos países ya quedaron de verse otra vez: la cuarta ronda será en Washington, en la primera quincena de septiembre.
Un dato que se movió por debajo del agua: fuentes cercanas a la negociación confirmaron que, como parte de una política comercial global, Estados Unidos ajustará este mismo día los aranceles a 60 países. Lo importante para nosotros es que, según lo que se sabe hasta ahora, el trato hacia México no cambió.
En resumen: no hubo firma de nada nuevo ni anuncios bomba, pero tampoco malas noticias. Y en tiempos donde cualquier tuit de Washington puede mover el tipo de cambio, que todo siga "normal" ya es, de por sí, una buena noticia. La cita para la próxima ronda: Washington, en septiembre. Aquí seguimos al pendiente.