Sheinbaum se sienta con el embajador gringo justo cuando Washington amenaza con aranceles a medio mundo

Publicado el 24 de julio de 2026, 01:00

¿Qué crees? El cara a cara en Palacio Nacional ya no es un "mañana": ya está pasando, y el tema no es cualquier cosa: los aranceles que podrían pegarle a México.

Este jueves llegó fuertemente custodiado el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, acompañado por el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, para reunirse directamente con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Minutos antes, al cerrar su conferencia matutina, la mandataria había adelantado que se trataría de una reunión amplia: "Es como una evaluación de hasta dónde vamos, qué es lo que proponen ellos, hasta los tiempos. Entonces, poder tener un poco más de información de manera directa de cómo se está planteando esta revisión del T-MEC que estamos haciendo."

Y es que el encuentro llega horas después de que el propio Greer declarara, en una entrevista con CNBC, que Estados Unidos alista un paquete de aranceles para 60 países, todo relacionado con temas de trabajo forzado.

Cuando le preguntaron directamente si México podría quedar atrapado en ese esquema, Sheinbaum pidió no adelantarse y explicó que esto es distinto a lo que ya se le aplicó al país antes. Según ella, este nuevo esquema no tiene nada que ver con los aranceles recíprocos que Donald Trump impuso en su momento, porque a México nunca lo incluyeron en ese mecanismo (ya se cobraban aranceles a lo que no entra por el T-MEC).

La presidenta también contó que la Secretaría de Economía ya tuvo su ronda de pláticas la semana pasada para tratar de frenar cualquier nuevo golpe arancelario. "Vamos a esperar", fue su mensaje.

Todo esto ocurre en plena revisión del T-MEC, donde Estados Unidos negocia por separado con México y con Canadá. Y aquí un dato que no muchos conocen: las negociaciones con México llevan hasta seis meses de ventaja respecto a las que sostiene con Canadá, según fuentes de Reuters. Mientras tanto, Canadá ya enfrenta un arancel del 50% a partir del 19 de agosto, por lo que la presión sigue aumentando.

Esto no es nuevo para Greer. Ya en abril había dejado claro que los aranceles al acero, al aluminio y al sector automotriz (los de la Sección 232) se mantenían, y el propio Marcelo Ebrard reconoció que México ya no busca un arancel cero, sino reducirlo lo más posible. Además, el 1 de junio anunció que el T-MEC no se renovaría bajo las condiciones actuales.

¿Qué sigue? Continúa la tercera ronda de negociaciones bilaterales del T-MEC, y todavía está en el aire si México terminará en la lista de los 60 países que enfrentarían nuevos aranceles.