Con la eliminación de los últimos aspirantes, el Mundial 2026 ya huele a campeonato. Solo cuatro selecciones siguen vivas: Francia, España, Inglaterra y Argentina. O sea, puro peso pesado; aquí ya no hay lugar para milagros ni para el clásico "si el árbitro hubiera marcado esa...".
La primera semifinal pondrá frente a frente a Francia y España, un duelo que parece sacado de un videojuego. Los franceses llegan con una defensa que da más miedo que abrir la app del banco en quincena, mientras que los españoles siguen tocando la pelota como si la prestaran con intereses.
Del otro lado del cuadro, Inglaterra se medirá a Argentina en un partido con sabor a historia, revancha y muchísimo drama. Los ingleses vienen sacando los partidos con más sufrimiento que un estudiante haciendo la tesis una noche antes, mientras que los argentinos siguen aferrados al sueño de repetir la gloria mundialista.
La final está cada vez más cerca y, aunque México ya está viendo el torneo desde el sillón junto con media CONCACAF, la recta final promete futbol de alto calibre, polémicas arbitrales, memes instantáneos y millones de aficionados jurando que "ellos sí habrían metido ese gol".
Así que vayan apartando la botana, las chelas y el control remoto, porque ya solo quedan cuatro capítulos para cerrar el Mundial. Y si algo nos ha enseñado este deporte, es que cuando parece que todo está escrito... aparece un rebote, un penal o un fuera de lugar de tres milímetros para poner el planeta de cabeza.