Ya casi son las 11 de la noche, la plaza está a reventar, alguien agarra la campana y en tres segundos toda la banda ya trae la garganta lista para el grito más mexicano de todos: ¡Viva México! Lo hemos gritado mil veces, pero ¿ya sabías de dónde salió esta tradición? Aquí te lo contamos al chile.
Todo empezó con Hidalgo, pero no fue exactamente como crees
La noche del 15 de septiembre de 1810, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, el cura Miguel Hidalgo hizo el llamado que prendió la mecha del movimiento de Independencia.
Ojo con esto: aquella primera arenga no era el "¡Viva México!" que conocemos hoy. Según los testimonios que quedaron de esa noche, Hidalgo gritó cosas como "¡Viva la Virgen de Guadalupe!", "¡Viva Fernando VII!" y "¡que muera el mal gobierno!", mientras la gente respondía con vivas a la Virgen y arremetía contra los gachupines.
O sea, el Grito original ni siquiera mencionaba a "México" como tal. La frase que hoy nos pone la piel chinita se fue armando poquito a poco, con los años.
¿Entonces cuándo apareció el "¡Viva México!" tal cual?
Trece años después, ya con el país independiente, Agustín de Iturbide fue de los primeros en conmemorar la fecha, allá por 1823. Pero el verdadero parteaguas llegó en 1825, durante el gobierno de Guadalupe Victoria, el primer presidente de México.
Fue él quien, desde el balcón de Palacio Nacional, gritó "¡Viva la Independencia Nacional!", "¡Vivan los héroes que nos dieron patria!" y ahí, por primera vez, retumbó el ¡Viva México! que desde entonces no ha parado de repetirse cada septiembre, de generación en generación.
Así que ya sabes: la próxima vez que grites "¡Viva México!", no solo estás celebrando la Independencia, estás repitiendo una tradición que empezó como un llamado a la insurrección y terminó convirtiéndose en el grito que nos identifica como país, dentro y fuera de nuestras fronteras.