Si tu mayor aventura de la semana ha sido encontrar lugar en el súper, ya va siendo hora de cambiar el panorama. En Baja California Sur existe un rincón que parece sacado de un filtro de Instagram, pero sin necesidad de editarle el color: Playa Balandra.
Con aguas tan tranquilas que hasta el más nervioso se relaja, este paraíso es el lugar ideal para echar la flojera con dignidad. Aquí no hay olas gigantes que te revuelquen como calcetín en lavadora; más bien hay mar cristalino, arena blanca y un paisaje que te hace pensar: "¿Cómo que esto también es México?".
El famoso Hongo de Balandra sigue siendo la estrella del lugar. Eso sí, la recomendación es admirarlo, tomarte la foto del recuerdo y evitar la clásica pose de querer cargar la piedra "porque se ve chistoso". Ya sabemos cómo terminan esas historias.
Si lo tuyo es moverte un poco, puedes rentar un kayak o una tabla de paddle para recorrer la bahía. Si no, siempre está la opción nacionalmente reconocida de extender la toalla, sacar el bloqueador y convertirte en experto en no hacer absolutamente nada.
Eso sí, llega temprano. Balandra tiene acceso controlado para cuidar el ecosistema, así que si piensas aparecer a la hora en que el sol ya anda cobrando horas extras, corres el riesgo de quedarte viendo la entrada desde el estacionamiento.
La recomendación es llevar agua, sombrero, bloqueador biodegradable y toda la actitud para disfrutar sin dejar basura. Porque una cosa es ir de vacaciones y otra muy distinta dejar el lugar como si hubiera pasado un festival.
Así que ya lo sabes: si este fin de semana quieres cambiar el tráfico por agua turquesa y el ruido del claxon por el de las olitas, Baja California Sur tiene el plan listo. Nomás no se te olvide llevar la cámara... porque si no subes la foto de Balandra, tus amigos van a pensar que nunca fuiste.