México vs Inglaterra: la cita con la historia que revive los fantasmas de 1986

Publicado el 2 de julio de 2026, 08:00

El 5 de julio de 2026, a las 18:00 horas, el Estadio Ciudad de México —el histórico Azteca— será testigo de uno de los duelos más esperados del Mundial: México contra Inglaterra en los octavos de final. El partido tiene un peso simbólico que va más allá del marcador, pues se disputará en el último encuentro que la Copa del Mundo celebrará en territorio mexicano antes de que el torneo se traslade por completo a sedes en Estados Unidos.

El camino de México hacia esta instancia ha sido, hasta ahora, impecable: el Tricolor llega con cuatro triunfos consecutivos y la portería en cero, una marca que lo coloca entre las selecciones más sólidas del torneo. El boleto a octavos se selló con una victoria de 2-0 sobre Ecuador, con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, mientras que la zaga encabezada por Johan Vásquez y César Montes, junto con las atajadas de Raúl "Tala" Rangel bajo los tres postes, ha sido clave para mantener el invicto defensivo.

Inglaterra, por su parte, llegó a esta ronda de una manera menos plácida: remontó un marcador adverso ante República Democrática del Congo, que se había adelantado con un gol tempranero, gracias a un doblete de Harry Kane en los minutos finales del partido. El conjunto de Thomas Tuchel terminó como líder de su grupo tras un empate sin goles con Ghana, una goleada 4-2 sobre Croacia y un triunfo ante Panamá, y cuenta entre sus figuras con Kane, Jude Bellingham y Marcus Rashford.

Un dato que aviva aún más la expectativa es que este cruce reedita, cuarenta años después, la memoria del histórico cuarto de final de México 1986, cuando Inglaterra eliminó al Tricolor en aquel Mundial disputado también en suelo mexicano. Aquella herida futbolera sigue presente en la memoria colectiva del aficionado mexicano, y el duelo de 2026 se perfila como la oportunidad perfecta para saldar cuentas pendientes.

El historial entre ambas selecciones tampoco favorece a México en el papel: se han enfrentado en nueve ocasiones entre partidos oficiales y amistosos, con seis victorias para Inglaterra, un empate y apenas dos triunfos mexicanos. Sin embargo, las estadísticas rara vez pesan tanto como jugar de local ante una afición que, tras la eliminación de Ecuador, llenó el Ángel de la Independencia con una multitud estimada en un millón de personas para celebrar el pase a octavos, una muestra del fervor que rodea a esta Selección.

Más allá del resultado, el partido entre México e Inglaterra ya se perfila como uno de los momentos más trascendentes del futbol mexicano reciente: se transmitirá en televisión abierta y plataformas digitales, garantizando un alcance masivo, y su ganador avanzará a cuartos de final para enfrentar al vencedor del duelo entre Brasil y Noruega. Sea cual sea el desenlace, el 5 de julio quedará marcado en el calendario como la tarde en que México volvió a soñar en grande, en su propia casa, frente al rival que alguna vez le rompió el corazón.