Sinaloa en cifras: crecimiento, inversión… y los retos que no se pueden ignorar

Publicado el 25 de abril de 2026, 14:54

A poco más de la mitad del sexenio 2021-2027, el gobierno estatal encabezado por Rubén Rocha Moya presenta un balance marcado por avances significativos en materia económica, social e infraestructura, sin dejar de lado los desafíos que persisten en áreas clave como la seguridad y la consolidación institucional.

Uno de los ejes centrales de la actual administración ha sido el impulso económico. Entre noviembre de 2021 y marzo de 2025, Sinaloa ha captado 1,669.6 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa, lo que representa el 83.5% de la meta trazada en el Plan Estatal de Desarrollo. Este flujo de capital ha contribuido a dinamizar sectores estratégicos y a fortalecer la confianza de inversionistas.

En paralelo, el empleo formal ha registrado un crecimiento notable: más de 161,600 sinaloenses se han incorporado al mercado laboral, lo que equivale a un aumento del 12.4% respecto a 2021. A esto se suma una política activa de apoyo a emprendedores, con la entrega de 9,800 equipos productivos —superando ampliamente la meta inicial— y con un enfoque destacado en el empoderamiento económico de las mujeres.

En infraestructura, el gobierno ha apostado por obras de alto impacto. Tan solo en 2025 se destinaron más de 5,100 millones de pesos a 623 proyectos, mientras que el llamado “Plan Sinaloa” ha permitido la conclusión de 27 obras clave en los 20 municipios del estado, buscando detonar el desarrollo regional.

En el ámbito social, los resultados también reflejan avances. Más de 135 mil personas lograron salir de la pobreza entre 2022 y 2024, mientras que Sinaloa se posiciona en el cuarto lugar nacional en atención médica efectiva, con indicadores sólidos en áreas como control de enfermedades crónicas y atención prenatal. Asimismo, los programas sociales han alcanzado a cerca de 1.9 millones de jóvenes, incorporando una perspectiva de igualdad de género.

En materia financiera, la administración ha mantenido una política de disciplina en el gasto público, logrando posicionarse entre los estados mejor evaluados en transparencia y fiscalización. Este manejo responsable de las finanzas ha sido uno de los pilares para sostener los proyectos de inversión y desarrollo.

No obstante, el gobierno estatal enfrenta cuestionamientos y áreas de oportunidad. La percepción en torno a la seguridad pública continúa siendo un tema sensible para la ciudadanía, al igual que la necesidad de garantizar que los beneficios del crecimiento económico se traduzcan en mejoras más homogéneas en todo el territorio. Además, el reto de fortalecer la confianza institucional y consolidar los mecanismos de rendición de cuentas seguirá siendo clave rumbo al cierre del sexenio.

A pesar de estos desafíos, el panorama general muestra un estado en transformación, con bases económicas más sólidas y una apuesta clara por el bienestar social. De mantenerse el ritmo de inversión, la disciplina financiera y la atención a las demandas ciudadanas, Sinaloa podría encaminarse a cerrar el periodo 2021-2027 con avances tangibles y una plataforma más firme para su desarrollo futuro.

El reto ahora no es menor: sostener los logros, corregir el rumbo donde sea necesario y consolidar un proyecto que, más allá de cifras, logre traducirse en una mejor calidad de vida para todos los sinaloenses.