Si alguna vez te tocó una noche de películas de culto o maratón de terror ochentero, seguro viste su cara sin saber que era la misma persona detrás de dos personajes totalmente opuestos. Tim Curry, el actor británico que le dio vida al extravagante Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show y que también nos traumó a varias generaciones como el payaso Pennywise, falleció a los 80 años.
La noticia se confirmó la noche del martes 25 de agosto en su casa de Los Ángeles. Fue su representante quien dio el aviso a medios internacionales, y hasta el momento no se ha revelado la causa exacta de su muerte. Lo que sí se sabe es que la policía de Los Ángeles llegó a su domicilio cerca de las 11:23 de la noche tras un reporte de emergencia médica, y que no se sospecha de ningún acto delictivo.
¿Quién era Tim Curry y por qué era tan querido?
Nacido en 1946 en Cheshire, Inglaterra, Curry empezó su carrera en teatro justo después de la universidad, participando en la producción original de Londres del musical Hair en 1968. Pero el que le cambiaría la vida llegó en 1973, cuando su compañero de reparto Richard O'Brien le ofreció el papel de un científico rebelde y extravagante, vestido nada más con lencería, en un musical que en ese momento nadie imaginaba que se volvería leyenda.
Ese papel era Frank-N-Furter, y Curry lo estrenó primero en un pequeño teatro londinense antes de que se convirtiera en la película The Rocky Horror Picture Show en 1975. La cinta no fue un exitazo desde el arranque, pero con el tiempo se transformó en una de las películas de culto más queridas de la historia, al grado de tener el récord de ser la que más tiempo ha estado en cartelera de manera continua.
Pero ahí no se quedó su huella. En 1990 se metió en la piel del payaso Pennywise para la miniserie de televisión It, basada en la novela de Stephen King. Lo curioso es que, según se ha contado, Curry lograba ese nivel de terror sin necesitar efectos especiales exagerados, solo con su presencia.
Una carrera que no paró de sorprender
Curry también fue parte de otras producciones muy queridas: dio vida a Long John Silver en La isla del tesoro de los Muppets (1996), apareció en Annie (1982) como el hermano estafador de la señorita Hannigan, participó en el clásico de misterio Clue (1985), compartió pantalla con Tom Cruise en Legend (1985) y hasta se metió al mundo de los thrillers con Congo (1995). En Mi pobre angelito 2 también dejó su marca, además de sumar tres nominaciones al premio Tony por su trabajo en Broadway.
En 2012, un derrame cerebral grave lo obligó a usar silla de ruedas y a reducir considerablemente sus apariciones públicas. Aun así, no se alejó del todo del medio: se dedicó al doblaje y siguió yendo a convenciones para saludar a sus fans. El año pasado publicó sus memorias, tituladas Vagabundo.
La editorial que sacó su libro, Grand Central Publishing, lanzó un mensaje de despedida donde expresó su tristeza por la partida de “un talento singular” y agradeció haber podido compartir su historia con los lectores, mandando un abrazo a su familia y a sus fans alrededor del mundo.
Con su partida, se va uno de los actores que mejor supo combinar el terror, el humor y el drama sin perder su sello personal. Frank-N-Furter y Pennywise seguirán siendo referencia obligada del cine, y con ellos, el nombre de Tim Curry.