¿Te imaginas tener una cuenta secreta nomás para huir del mundo influencer? Pues Andrew Garfield ya nos ganó la jugada. El actor confesó que trae un perfil anónimo en Instagram, pero no para stalkear chismes de la farándula, sino para ver piezas de cerámica y a artesanos japoneses haciendo su magia. Sí, así como lo lees.
La confesión salió en una entrevista con Variety, donde Garfield anda promocionando su nueva peli, The Magic Faraway Tree, una historia de fantasía que —irónicamente— habla justo de eso: de cómo la tecnología se mete hasta la cocina de las familias.
Cuando le preguntaron por sus hábitos digitales, el actor no se guardó nada. Contó que su feed secreto está libre de celebridades y drama de espectáculos; en cambio, el algoritmo lo enganchó con vajillas rarísimas y técnicas artesanales japonesas. Un gustito muy suyo, lejos del ruido.
“Está hecho a propósito para atraparte”, dice sobre las redes
Garfield no se anduvo con rodeos al hablar de esas notificaciones semanales que te dicen cuánto tiempo pasaste pegado al celular: las calificó de “horrorosas”. Y no es que le falte fuerza de voluntad, según él, el diseño de las apps está pensado justo para que no puedas soltar el teléfono.
“Es genuinamente exasperante porque no tenemos tanto control sobre estos impulsos como deberíamos, y ha sido por diseño”, soltó, dejando claro que el problema no es solo de él, sino de cómo están armadas estas plataformas.
Para ponerle un alto, encontró un truco bien simple: dejar el celular en otro cuarto. Porque, según cuenta, con solo tenerlo cerca ya se le va el intento de desconectarse.
Entre Spider-Man, Sam Altman y las ganas de desaparecer un rato
La cosa es que este momento de hartazgo tecnológico le llega justo cuando también se prepara para meterse en la piel de Sam Altman, el fundador de OpenAI, en Artificial, la próxima película de Luca Guadagnino. O sea, va a interpretar nada menos que al creador de ChatGPT, mientras él mismo batalla con su relación con el celular. La ironía no podía ser más perfecta.
Y es que Garfield trae una racha de chamba pesadísima: entre once y doce meses trabajando sin parar. Por eso mismo, ha vuelto a pensar en tomarse un break de la industria.
“He trabajado mucho este año”, confesó el actor de 43 años, quien ya se imagina lejos de las alfombras rojas y las ruedas de prensa. Su plan ideal: irse al campo, específicamente a Somerset, a tallar madera y ver pájaros. Nada de flashes ni entrevistas.
Y no sería la primera vez que le baja al ritmo. Después del estreno de Spider-Man: sin camino a casa en 2022, Garfield ya se había tomado casi dos años sabático para intentar vivir una vida más normal, lejos de los reflectores.
¿Ustedes también tienen una cuenta secreta para huir del algoritmo? Cuéntennos en qué se las pasan scrolleando cuando quieren desconectar de todo.