Hay historias que sí valen la pena contar completitas, y esta es una de esas que te sacan una sonrisa aunque sea miércoles. 🐾
Todo empezó en Calzada Ignacio Zaragoza, justo a la altura de la colonia Agrícola Oriental, en Iztacalco. Policías de la Policía Auxiliar (PA) andaban haciendo sus rondines normales de seguridad cuando les cayó un reporte por radio: había un perrito atrapado en la contención de la vialidad, justo en medio de una zona con muchísimo tráfico.
Se pusieron trucha y llegaron al lugar. Ahí se encontraron a un can bien asustado, en pleno riesgo por el flujo constante de coches que pasan por esa calzada —y quien la conozca sabe que no es cualquier avenida, ahí el tráfico no se detiene—.
Los oficiales evaluaron cómo sacarlo sin que le pasara nada y lograron ponerlo a salvo, resguardándolo después en una patrulla.
La propia Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México compartió un video de todo el operativo, donde se ve el momento exacto en que rescatan al perrito y cómo lo cuidaron mientras armaban el plan para encontrar a su familia.
Las redes sociales hicieron su magia
Después de ponerlo a salvo, los policías le dieron agua y arrancaron la búsqueda de su dueño.
Aquí entra la parte bonita: una ciudadana subió a redes sociales dónde y cómo habían encontrado al animalito, y esa publicación fue justo lo que conectó a los oficiales con la persona que lo estaba buscando desde hacía días.
Resulta que la dueña llevaba desde el 14 de agosto buscando a su mascota, sin tener ni idea de dónde podía estar.
Una vez que dieron con ella, los policías trasladaron al perrito en la patrulla hasta un domicilio en la colonia Leyes de Reforma, en Iztapalapa.
Ahí, una joven comprobó que sí era su dueña, mostrando las publicaciones que había hecho en redes pidiendo ayuda para encontrarlo tras el extravío.
Con todo verificado, los uniformados hicieron la entrega oficial y el perrito por fin volvió a casa. La dueña no dejó pasar la oportunidad de agradecer públicamente el apoyo de los policías que hicieron posible este reencuentro.
Historias así recuerdan que, entre tanta nota pesada, también hay espacio para el trabajo bien hecho, la solidaridad y los finales felices.
Y este lomito, después de tremendo susto, ya está otra vez en casa. 🐶❤️