El 25 de julio de 1921 se fundó por decreto la Secretaría de Educación Pública (SEP), una de las instituciones más importantes en la historia moderna de México. Su creación fue impulsada por José Vasconcelos, un visionario que soñaba con llevar la educación y la cultura a cada rincón del país.
En un México que salía de la Revolución, la educación se convirtió en una herramienta de unidad nacional. Vasconcelos entendía que alfabetizar al pueblo y acercar la cultura a las comunidades más alejadas era esencial para construir un país más justo y próspero.
La SEP nació con una misión ambiciosa: combatir el analfabetismo, crear escuelas rurales, impulsar bibliotecas públicas y llevar el arte a todos los sectores sociales, incluyendo el impulso al muralismo mexicano como forma de educación visual para el pueblo.
Desde su fundación, la Secretaría ha sido responsable de diseñar los planes y programas de estudio que han formado a millones de mexicanos, adaptándose a lo largo de más de un siglo a los cambios sociales, tecnológicos y culturales del país.
Gracias a este esfuerzo, la educación pública en México se convirtió en un derecho accesible para más personas, sentando las bases del sistema educativo que hoy conocemos, desde el preescolar hasta la educación superior.
Cada 25 de julio es una oportunidad para reconocer la labor de maestras y maestros que, día a día, continúan la misión que inspiró la creación de la SEP: formar ciudadanos con conocimiento, valores y sentido de identidad nacional.
Más de un siglo después, la SEP sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo del país, recordándonos que la educación continúa siendo el camino más seguro hacia un mejor futuro para México.