Hay historias que ni el mejor guionista se avienta a inventar, y esta es una de esas. Resulta que un pato con calcetines y jersey del Tri se volvió tan querido en este Mundial que ya hasta tiene su propio billete de lotería. Sí, leíste bien: un pato.
Para quien no haya seguido el tema, te ponemos en contexto. Durante todo el Mundial 2026, un pato bautizado como Merlín se volvió viral por acompañar a su dueña, Karla Ivette Gómez, comerciante de 48 años del Centro Histórico de la Ciudad de México, en su día a día. Entre puestos, calles y ambiente mundialista, el pato empezó a robarse las miradas y, sin que nadie lo planeara, terminó convertido en uno de los personajes más queridos de la Copa.
La cosa se puso tan seria que la Lotería Nacional decidió rendirle homenaje con el Billete Conmemorativo del Sorteo No. 2891, con la imagen de Merlín en todo su esplendor.
Durante la presentación del billete, Olivia Salomón, directora general de la Lotería Nacional, explicó por qué decidieron sacar este cachito tan especial. Según contó, hay momentos que se ganan un lugar en el corazón de la gente, y eso fue justo lo que pasó con Merlín: un pato que, sin buscarlo, terminó representando algo mucho más grande que él mismo. Para Salomón, el cariño hacia Merlín refleja lo fácil que se emociona la gente en México con las cosas sencillas, y detrás de esa conexión está el hecho de que hay toda una familia mexicana detrás del ave.
Y hablando de cachitos: si quieres intentar la suerte con Merlín como amuleto, el billete cuesta 40 pesos y participa en el sorteo que se llevará a cabo el viernes 24 de julio. En juego hay un premio mayor de 17 millones de pesos repartido en dos series, con una bolsa total de 51 millones de pesos. O sea, la apuesta no es cualquier cosa.
Ahora, lo curioso de todo esto es que Merlín ni siquiera es la mascota oficial del Mundial en México. Ese honor le tocó al jaguar Zayu. Pero ya sabes cómo es la gente: el corazón no entiende de nombramientos oficiales, y terminó flechado por el pato. En redes sociales no ha faltado quien le tire piropos como si fuera estrella de cine, le pida autógrafo o hasta lo declare "el mejor aficionado de la selección". La neta, Merlín se ganó ese lugar a puro carisma.
Para Karla, la dueña de Merlín, todo esto ha sido una sorpresa bonita. Ella contó que su familia viene de abajo, que son comerciantes de toda la vida, y que le da mucho gusto que la sociedad haya aceptado tanto a sus hijos como a Merlín, quien para ella representa a todas esas familias trabajadoras que día con día le echan ganas para sacar adelante su casa.
Y es que Merlín ya no es solo el pato de la señora del Centro Histórico: se volvió una celebridad por derecho propio. Ha estado en programas de televisión, se ha tomado fotos con influencers y hasta tuvo su encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Palacio Nacional. Ni más ni menos.
Su fama también se transformó en negocio: ya circulan peluches, playeras y fotos con su imagen, todo un merchandising digno de estrella mundialista.
Para cerrar, Karla no esconde el cariño que le tiene a su compañero emplumado. Contó que no les gusta dejarlo solo en casa, que prefieren tenerlo siempre cerca porque es como su bebé, y hasta bromeó con que será el único heredero de todas sus pertenencias.
Así que ya sabes: si te encuentras un cachito con la carita de Merlín, no es cualquier billete. Es un pedacito de esta historia que se volvió tendencia nacional y que, para muchos, ya se ganó su lugar en la memoria de este Mundial.