Donald Trump llegó este martes a la Asamblea General de las Naciones Unidas con un mensaje que, para sorpresa de nadie, vino cargadito de tensión: defendió la guerra de Estados Unidos contra Irán y advirtió que su gobierno podría lanzar una ofensiva todavía más devastadora si Teherán no acepta un acuerdo.
Durante su discurso ante la ONU, Trump planteó el conflicto prácticamente como una disyuntiva: negociar un acuerdo que permita a Irán reconstruirse o enfrentar una acción militar estadounidense de enormes proporciones.
El presidente estadounidense incluso utilizó la palabra “aniquilar” al referirse a la posibilidad de destruir al gobierno iraní si no se llega a un arreglo.
Y pues sí: la cosa se puso bastante seria.
Trump defiende la guerra
Trump aseguró que Estados Unidos actuó para impedir que Irán consiguiera un arma nuclear y presentó la campaña militar estadounidense como una medida necesaria para proteger la seguridad de su país.
Reuters señaló que el mandatario utilizó buena parte de sus 37 minutos de discurso para defender su política exterior y la campaña militar conjunta con Israel contra Irán.
La Casa Blanca, por su parte, presentó el discurso como una muestra del regreso de la fuerza estadounidense al escenario internacional y destacó la defensa de los intereses y la soberanía de Estados Unidos.
Pero el mensaje no fue solamente de guerra.
Trump también dijo que todavía existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán y expresó su expectativa de que pueda concretarse después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
La ONU pide bajarle dos rayitas
Mientras Trump defendía el uso de la fuerza, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, lanzó un mensaje muy diferente.
En lo que fue su último discurso ante la Asamblea General, Guterres llamó a los gobiernos a terminar con las guerras, enfrentar el cambio climático y establecer reglas para el desarrollo de la inteligencia artificial.
También advirtió sobre los riesgos de una IA sin controles suficientes y pidió una cooperación internacional más fuerte.
En otras palabras, mientras desde Washington el mensaje fue “fuerza y presión”, desde la ONU el llamado fue a cooperación y diplomacia.
Irán, Ucrania y hasta la inteligencia artificial
El discurso de Trump no se quedó únicamente en Irán.
El mandatario también habló de Ucrania, criticó instituciones internacionales y defendió una política estadounidense enfocada en mantener su liderazgo tecnológico. Reuters reportó que Trump incluso propuso referirse a la inteligencia artificial como “superinteligencia” y reiteró su rechazo a regulaciones que, desde su perspectiva, podrían frenar el desarrollo del sector.
La Asamblea General ocurre además en un momento particularmente complicado para la comunidad internacional, con las guerras de Medio Oriente y Ucrania, tensiones económicas y una discusión cada vez más intensa sobre el futuro de la inteligencia artificial.
El mundo escucha… y toma nota
El discurso de Trump dejó claro que Washington mantiene una política exterior basada en la presión militar y económica para conseguir sus objetivos, mientras otros gobiernos y Naciones Unidas insisten en la necesidad de recuperar espacios para la diplomacia.
Lo que sigue dependerá, en buena medida, de si Estados Unidos e Irán consiguen sentarse a negociar un acuerdo que evite una escalada todavía mayor.
Por ahora, el mensaje desde Nueva York quedó bastante claro: Trump puso la amenaza sobre la mesa, Irán sigue en el centro del conflicto y la ONU tiene la complicada tarea de intentar que la bronca no se haga todavía más grande.
Y vaya que el mundo anda necesitando que alguien le baje tantito al drama.