Se cumplieron 25 años del 11-S y, como cada año, Estados Unidos le rindió homenaje a las víctimas. Pero esta vez, el mensaje del embajador gringo en México, Ronald Johnson, tuvo un giro bien particular: puso a los cárteles mexicanos del narco en el mismo nivel de amenaza que Al Qaeda. Ahí te contamos todo lo que dijo.
Una ceremonia con mucho simbolismo
Todo pasó este viernes en el patio central de la nueva embajada de Estados Unidos en México, donde se montó el homenaje por el aniversario de los atentados que cambiaron al mundo en 2001. La dinámica fue exactamente a la hora en que cada avión secuestrado impactó aquel día: cinco ofrendas florales, un minuto de silencio y el develamiento de una placa conmemorativa.
Uno de esos ramos fue justo para Los Topos, el grupo mexicano de rescatistas que voló a Nueva York para ayudar entre los escombros. Antes de arrancar su discurso, Johnson se paró a saludar a la prensa y soltó una frase corta pero contundente: "Es un día muy difícil. Es un día que cambió el mundo".
¿Por qué comparó a los cárteles con Al Qaeda?
Aquí está lo fuerte de la nota. Johnson dijo que, aunque el mundo de hoy ya no es el mismo que el del 11 de septiembre de 2001, el chip del terrorismo sigue vigente, nada más que ahora se disfraza distinto: "las organizaciones terroristas se adaptan, sus métodos cambian, sus redes cambian", pero quienes usan la violencia y el miedo para controlar comunidades siguen siendo una amenaza en cualquier parte del planeta.
Y fue ahí cuando conectó ese discurso con la política de su gobierno hacia el narco. Según el embajador, el presidente Donald Trump ya identificó ese peligro y por eso ordenó que los cárteles fueran designados oficialmente como organizaciones terroristas extranjeras. Su argumento: "no son simplemente organizaciones de narcotráfico", sino grupos que recurren al asesinato, la violencia, la corrupción y la intimidación para dominar comunidades enteras.
Johnson fue tajante con una idea que repitió de distintas formas: el terrorismo puede cambiar de cara, de métodos, de nombre, pero según él nunca hay que dejar de ver lo que realmente es.
La relación con México, más allá del comercio
El embajador también aprovechó el momento para hablar del vínculo entre ambos países, y lo hizo con un tono más cercano. Dijo que Estados Unidos y México no solo están pegados por el mapa o por los tratados comerciales, sino por una decisión que, según él, se toma todos los días: trabajar juntos, apoyarse y cuidar a su gente.
Para reforzar esa idea, volvió a mencionar a Los Topos y a otros voluntarios mexicanos que en 2001 cruzaron la frontera para ayudar en las labores de rescate, no por ningún acuerdo político ni económico, sino, en palabras del embajador, porque "los vecinos ayudan a los vecinos" y "los amigos permanecen unidos cuando ocurre una tragedia". Un dato que puso sobre la mesa: de las 2 mil 977 víctimas de los atentados, 16 eran mexicanas.
Cerró esa parte con un guiño a la relación bilateral actual, deseando que Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum sigan avanzando en una asociación "que da resultados" y que ambas naciones permanezcan unidas en la defensa de la libertad y la democracia.
El mensaje más fuerte quedó en video
Además de su discurso en la ceremonia, Johnson publicó un video en X justo por esta fecha, donde subió el tono con una advertencia directa: "si nos atacan, si dañan a nuestros ciudadanos, a nuestros aliados, a nuestros amigos o a nuestros intereses, los haremos responsables".
Y remató presumiendo, según él, el mejor liderazgo, la economía más fuerte, el ejército más poderoso y las mejores agencias de inteligencia y aplicación de la ley del mundo bajo la administración Trump.