Alerta roja educativa: la prueba PISA revela que nunca se había leído tan mal en el mundo

Publicado el 9 de septiembre de 2026, 01:00

Si sientes que cada vez cuesta más que la gente lea con calma un texto y lo entienda de verdad, resulta que no eres el único que lo nota: hasta la OCDE lo acaba de confirmar con datos duros.

Este martes se publicó la nueva edición de la prueba PISA, ese examen internacional que cada tres años le toma el pulso a los sistemas educativos del planeta. Y el diagnóstico no fue nada alentador: los estudiantes evaluados registraron el nivel de rendimiento más bajo que se ha visto en toda la historia de este examen.

¿Qué es PISA y a quién le tomaron examen?

Para quien no esté muy metido en el tema: el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, o PISA, es de los termómetros más confiables que existen para medir qué tan bien (o mal) están aprendiendo los chavos de 15 años alrededor del mundo. En esta ronda evaluaron a cerca de 760 mil estudiantes en 91 países y territorios, y les midieron sus habilidades en ciencias, lectura y matemáticas.

Asia, la de siempre en el podio; Latinoamérica, ni cerca

Como ya es costumbre, Asia se llevó los primeros lugares sin mucha competencia. Beijing, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang (todas regiones de China) dominaron en ciencias y matemáticas, mientras que Singapur se coronó en lectura. Macao, Taiwán, Japón y Corea del Sur también se quedaron con lugares de honor.

Del lado latinoamericano, la cosa está más floja: ningún país de la región logró meterse entre los mejores posicionados en ninguna de las tres materias. Eso sí, hubo algunas buenas noticias puntuales: Uruguay, Costa Rica y El Salvador mejoraron sus resultados en ciencias comparado con el informe de hace tres años.

Los números que prenden las alarmas

Aquí es donde la cosa se pone seria. Según Éric Charbonnier, especialista en educación de la OCDE, los resultados en ciencias se mantuvieron más o menos estables, pero en lectura y matemáticas la caída fue de más de 20 puntos. Y ojo, porque esos 20 puntos no son cualquier cosa: para la OCDE, equivalen aproximadamente a un año completo de escuela perdido.

Si nos vamos al detalle entre 2015 y 2025, en los países que forman parte de la OCDE las puntuaciones en ciencias bajaron siete puntos en promedio. En matemáticas la caída fue todavía más dura: 22 puntos, contra ocho puntos en el resto de los países que no pertenecen a la organización.

Lectura: la materia que más preocupa

Pero si hay un foco rojo de verdad, es la lectura. En los países de la OCDE, los resultados cayeron 28 puntos en la última década, mientras que en el resto de las naciones evaluadas el retroceso fue de 16 puntos.

¿Por qué le preocupa tanto esto a la OCDE? Porque leer bien no es solo un tema de ""me gusta o no me gusta agarrar un libro"": es la base de prácticamente todo lo demás que se aprende en la escuela, desde resolver un problema de álgebra hasta analizar una fuente histórica o entender un experimento de ciencias. Si la lectura se cae, todo lo demás se tambalea.

Para explicar esta tendencia, la organización apunta a varios factores que probablemente ya te suenan: el uso cada vez más intenso de pantallas, el desinterés creciente de los jóvenes por la lectura y los cambios en cómo los estudiantes se relacionan con la escuela desde que llegó la pandemia de Covid-19.

¿Y la inteligencia artificial qué onda?

El informe también metió lupa al uso de la inteligencia artificial en los salones de clase, y encontró algo interesante: entre más intensivo es el uso de estas herramientas, más bajos tienden a ser los resultados en ciencias.

Aunque aquí hay un dato curioso que rompe un poco el patrón: algunos de los sistemas educativos más exitosos del mundo, como Singapur y Macao, son justo de los que más reportan usar inteligencia artificial en clase. O sea, el tema no es tan blanco y negro.

El panorama en América Latina y Europa

En la región, Uruguay y Chile se mantuvieron como los sistemas educativos mejor posicionados, con 445 y 442 puntos respectivamente en ciencias, aunque ambos siguen muy lejos de los líderes asiáticos. Chile, eso sí, no tuvo su mejor edición: cayó en las tres disciplinas evaluadas.

La OCDE sí destacó como noticia positiva las mejoras en ciencias que tuvieron Costa Rica, Uruguay y El Salvador desde 2022, algo que contrasta bastante con el deterioro generalizado que se vio en la mayoría de los países.

Del otro lado del charco, en Europa, Estonia, Reino Unido, Finlandia e Irlanda se ubicaron por encima de la media de la OCDE, junto con Canadá y Nueva Zelanda fuera del continente europeo. España, en cambio, se mantiene cerca del promedio general, pero también resintió un fuerte deterioro en lectura y matemáticas, siguiendo la misma tendencia que se ve en buena parte del mundo.

El diagnóstico final

"El panorama general es sombrío", reconoció la propia OCDE. Sin embargo, el organismo también quiso dejar una puerta abierta: los avances puntuales que sí se lograron en algunos países demuestran que mejorar sigue siendo posible, a pesar del retroceso que se vivió a nivel global en la última década.