馃毃 Himalaya en emergencia: inundaciones dejan cientos de muertos y miles de desaparecidos

Publicado el 30 de agosto de 2026, 01:00

El panorama en el Himalaya es de auténtica emergencia. Las inundaciones que golpearon la frontera entre Nepal y Tíbet desde el pasado 26 de agosto han dejado al menos 682 personas muertas y cerca de 3 mil desaparecidas, de acuerdo con los últimos reportes disponibles este sábado.

La tragedia comenzó después del colapso de un glaciar, que provocó una enorme avenida de agua, lodo y escombros. La fuerza de la corriente destruyó caminos, puentes e infraestructura hidroeléctrica, complicando todavía más el acceso de los equipos de emergencia.

Y aquí viene lo más preocupante: la búsqueda sigue, pero las condiciones del terreno y el clima están haciendo que cada hora cuente. Más de 3,700 personas han podido ser rescatadas, mientras continúan las labores para localizar a trabajadores que podrían permanecer atrapados en túneles de centrales hidroeléctricas.

馃寧 La emergencia ya es internacional

Nepal pidió apoyo técnico y especializado a otros países para enfrentar la crisis. China e India participan en labores de evacuación y evaluación de daños, mientras distintos gobiernos también buscan información sobre ciudadanos extranjeros que permanecen desaparecidos.

El impacto humano es enorme: alrededor de 93 mil personas han resultado afectadas y la reconstrucción podría costar hasta 5 mil millones de dólares, según estimaciones citadas en los reportes más recientes.

馃 ¿Qué tiene que ver el cambio climático?

El desastre también vuelve a poner sobre la mesa una bronca que ya no parece tan lejana: el riesgo de que el calentamiento global aumente la inestabilidad de los glaciares y las inundaciones repentinas en las regiones montañosas.

Expertos citados por medios internacionales han advertido que el retroceso de los glaciares y el deshielo del permafrost pueden volver más inestables algunas zonas de alta montaña.

Mientras tanto, en Nepal la prioridad es una sola: encontrar sobrevivientes.

Con miles de personas todavía sin localizar, este fin de semana los rescatistas enfrentan una carrera contra el reloj en una de las regiones más difíciles de acceder del planeta.

Desde México hasta el otro lado del mundo, la noticia deja una pregunta incómoda: ¿cuánto más tendremos que esperar para que las señales de un planeta cada vez más extremo sean imposibles de ignorar?