La inteligencia artificial sigue avanzando a toda velocidad y ya está provocando que gobiernos y empresarios se pregunten hasta dónde conviene dejarla crecer sin ponerle ciertos límites. En ese contexto, Bill Gates quiere reunirse con el presidente de China, Xi Jinping, para hablar precisamente de cómo controlar los riesgos de las nuevas tecnologías de IA.
El cofundador de Microsoft dijo a Reuters que busca reunirse con Xi más adelante este año y plantearle la posibilidad de impulsar acuerdos internacionales para evitar que se lancen modelos de inteligencia artificial que puedan resultar peligrosos.
¿Qué trae Gates en mente?
La propuesta de Gates va por un camino bastante directo: que los países que desarrollan las tecnologías más avanzadas se pongan de acuerdo sobre ciertos límites.
Según explicó a Reuters, considera que China podría aceptar restricciones sobre el lanzamiento de modelos de IA potencialmente peligrosos si Estados Unidos toma primero la iniciativa. La idea sería que las principales potencias tecnológicas no se pongan a competir a lo loco sin considerar las consecuencias.
Y ahí está el detalle: Estados Unidos y China son competidores fuertes en tecnología, comercio y geopolítica, así que conseguir un acuerdo entre ambos no sería precisamente enchiladas.
¿Por qué China es tan importante?
China se ha convertido en uno de los principales jugadores mundiales en inteligencia artificial. El país está desarrollando modelos propios y compitiendo con empresas estadounidenses por el liderazgo tecnológico.
Por eso, cualquier acuerdo entre Washington y Beijing tendría repercusiones mucho más allá de sus fronteras. Si las dos mayores potencias tecnológicas consiguen establecer reglas comunes, otros países podrían seguirlas.
Pero si cada gobierno decide avanzar por su cuenta, la competencia podría intensificarse todavía más.
La bronca: cómo controlar una tecnología que cambia rapidísimo
Uno de los principales problemas para regular la inteligencia artificial es que la tecnología avanza más rápido que muchas leyes.
Cada vez aparecen modelos capaces de generar texto, imágenes, código y realizar tareas que antes requerían especialistas. Al mismo tiempo, expertos y gobiernos han advertido sobre riesgos relacionados con desinformación, ciberseguridad, privacidad y el uso militar de estas herramientas.
Gates considera que no basta con que cada país haga sus propias reglas: hace falta cierta coordinación internacional.
¿Y qué puede pasar?
Por ahora, la reunión con Xi no está confirmada públicamente como un encuentro oficial. Lo que sí está claro es que Gates quiere poner el tema sobre la mesa.
La propuesta llega en un momento en que Estados Unidos y China mantienen una relación bastante complicada en materia de tecnología. Ambos países quieren dominar sectores estratégicos como los chips, la inteligencia artificial y la computación avanzada.
Así que la pregunta es si podrán cooperar en algo tan delicado como la IA mientras siguen compitiendo por el liderazgo tecnológico mundial.
En pocas palabras
Gates quiere que las potencias le bajen tantito al acelerador antes de que la inteligencia artificial avance más rápido que las reglas para controlarla. Y si Estados Unidos y China logran ponerse de acuerdo, podría ser un paso importante para establecer reglas internacionales sobre una tecnología que apenas estamos empezando a entender.