ICE frena sus “retenes” tras matar a dos conductores en una semana: así está la bronca en Estados Unidos

Publicado el 15 de julio de 2026, 01:00

Órale, esto se puso serio. Después de que agentes de migración mataran a tiros a dos personas en cuestión de días, la orden llegó de arriba: parar de inmediato los controles de tráfico. Sí, leíste bien: la misma agencia que ha protagonizado semana tras semana noticias de este tipo tuvo que pisar el freno.

Para que le entiendas completo: ICE es el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, la agencia encargada de perseguir, detener y deportar a migrantes sin papeles. Desde que Donald Trump volvió a la presidencia, esta agencia ha estado a toda máquina con una campaña de deportación masiva, y parte de su táctica ha sido hacer retenes de tráfico para atrapar gente. El detalle es que esa táctica les ha salido carísima… en vidas humanas.

¿Qué fue lo que pasó?

Todo se destapó luego de dos casos que sacudieron a la opinión pública. Primero, agentes le dispararon y mataron a Lorenzo Salgado Araujo, un padre de familia de 52 años con tres hijos, mientras iba manejando rumbo a su trabajo en Houston. Menos de una semana después, otro operativo terminó con la vida de Joan Sebastián Guerrero, un colombiano de 28 años que vivía en Maine. Con él, ya son al menos once personas asesinadas a balazos por agentes federales de migración desde que arrancó el segundo gobierno de Trump.

Ante la presión, según informaron CNN y CBS, ICE le bajó dos rayitas a sus operaciones: ahora las nuevas reglas para los agentes de Operaciones de Control y Deportación indican que, si van a hacer una detención por una orden judicial penal, tienen que trabajar de la mano con otras agencias en lugar de actuar solos en plena carretera.

¿Y qué dice el gobierno?

Pues lo de siempre: poco. Un vocero de ICE le soltó a The Independent que “siempre estamos evaluando nuestros procedimientos para mantener a nuestros agentes seguros y a los delincuentes fuera de nuestras calles”, y que no van a dar detalles de sus tácticas. O sea, ni confirman ni niegan mucho más allá de eso.

Lo que sí llama la atención es el patrón que se ha repetido: el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) suele justificar estos tiroteos diciendo que la persona intentó atropellar a los agentes. El problema es que en varios casos —incluido el de Salgado Araujo— después han salido pruebas y testigos que contradicen esa versión oficial, generando aún más dudas sobre lo que en realidad ocurre en estos operativos.

¿Qué tan grave es el asunto?

Bastante. En el último año, los agentes de ICE han disparado contra al menos 20 personas, y en la gran mayoría de los casos, las víctimas iban dentro de su propio coche. Eso ha encendido las alarmas de organizaciones de derechos humanos, que ya están pidiendo investigaciones a fondo sobre estas muertes.

Por ahora, la suspensión de los retenes de tráfico es la respuesta más contundente que ha dado la administración Trump ante la ola de críticas. Habrá que ver si se queda solo en papel o si de verdad cambia lo que pasa en las calles de Estados Unidos.