Se acabó el sueño: los primeros eliminados del Mundial ya armaron maletas y el drama apenas empieza

Publicado el 22 de junio de 2026, 16:52

El Mundial ya empezó a sacar la calculadora, los nervios y uno que otro “ya ni modo, el próximo torneo será”. Mientras algunos equipos siguen soñando con levantar la copa, otros ya tuvieron que despedirse del torneo con la clásica mirada de “¿en qué momento se nos fue el partido?”.

La justa deportiva ya empezó a cobrar víctimas y, como en toda buena fiesta mexicana, mientras unos apenas van llegando con la chela en la mano, otros ya están buscando el Uber de regreso a casa. La fase de grupos comenzó a poner orden y tres selecciones ya recibieron el famoso “gracias por participar”: Haití, Turquía y Túnez.

El primer golpe de realidad llegó para Haití, que regresó a una Copa del Mundo después de más de 50 años de ausencia, pero la ilusión duró menos que una salsa en una taquiza. El cuadro caribeño no pudo sumar los puntos necesarios y quedó fuera tras sus primeros partidos.

Después llegó el turno de Turquía, una de las grandes decepciones hasta ahora. Con jugadores de nombre y una afición que esperaba mucho más, los otomanos se quedaron cortos y terminaron haciendo las maletas antes de tiempo. De esos torneos donde uno dice: “mucho ruido, pocas nueces”.

También se despidió Túnez, que no encontró la fórmula para meterse a la pelea y ahora tendrá que ver el resto del Mundial desde el sillón, con la clásica frase de consolación: “el próximo sí es nuestro”.

Para algunos fue cuestión de detalles: un gol que no cayó, una defensa que se quedó viendo pasar la jugada o ese bendito balón que pegó en el poste y decidió convertirse en villano. El futbol, como dicen en la banqueta, a veces es bien gacho: un día eres héroe y al otro estás buscando vuelo de regreso.

Pero mientras unos ya están preparando la maleta y subiendo fotos de “gracias por todo”, el Mundial apenas se está poniendo bueno. Vienen las fases donde ya no hay margen de error, donde los equipos grandes tienen que demostrar por qué llegaron como favoritos y donde los tapados pueden convertirse en la piedra en el zapato de más de uno.

La afición ya se frota las manos porque se vienen partidos de esos que se viven con el sillón al filo, la botana lista y el “no me hablen que está jugando mi equipo”. Habrá despedidas dolorosas, héroes inesperados y seguramente más de una sorpresa que hará que medio mundo diga: “¿y este equipo de dónde salió?”.

El Mundial sigue avanzando y, como buena fiesta futbolera, apenas se está calentando el ambiente. Unos ya quedaron fuera, pero los que siguen saben la regla de oro: aquí nadie regala nada y el que se duerme… termina viendo los partidos desde el aeropuerto con un cafecito triste en la mano.