Washington acusa al gigante sudamericano de trampas comerciales, censura a redes sociales gringas y hasta deforestación. La respuesta de Lula no se hizo esperar, y hay elecciones de por medio. Agárrate.
Bueno, el drama internacional se puso al cien esta semana. Estados Unidos, a través de su Oficina del Representante Comercial (USTR), le echó una buena talachada a Brasil y lo acusó de jugar con trampas en el comercio: desde censurar redes sociales gringas hasta no combatir bien la corrupción. La amenaza es un arancel del 25% sobre productos brasileños, aunque con algunas excepciones. O sea, la cosa va en serio.
"Washington abrió una investigación bajo la famosa Sección 301 de su Ley Comercial de 1974 — el instrumento que EU usa cuando siente que le están viendo la cara en el comercio global."
Una de las acusaciones que más pica es la de las redes sociales. Según el USTR, tribunales brasileños habrían emitido órdenes secretas para que plataformas como X, Meta y Google bajaran contenido político y hasta bloquearan perfiles de ciudadanos estadounidenses, a veces a nivel mundial. ¿Recuerdan la bronca épica entre Elon Musk y el juez Alexandre de Moraes? Pues ese pleito está en el corazón de toda esta situación. Aunque ya en marzo un juez brasileño archivó la investigación contra Musk, el tema sigue caliente.
Pero eso no es todo. EU también señala que Brasil le pone trabas a empresas americanas de pagos electrónicos, y que favorece a México e India por encima de los intereses gringos. Bastante lista de cargos, la verdad.
Ahora, la respuesta de Brasil no se anduvo con rodeos. El gobierno de Lula sacó un comunicado diciendo que está indignado — y esa palabra la usaron exacta — con las conclusiones del USTR. Pero aquí viene el giro argumental de telenovela: según el gobierno brasileño, toda esta investigación fue provocada por la familia Bolsonaro, el mayor rival político de Lula, quien se enfrentará a él en las próximas elecciones. Incluso mencionaron el reciente viaje del senador Flávio Bolsonaro a Washington como prueba de que hay intromisión en asuntos internos.
"Lula se quejó de que el trabajo diplomático entre él y Trump está siendo saboteado por 'intereses meramente electorales y familiares'. La política interna de Brasil tocando la puerta del comercio internacional — pura novela."
Lo que Brasil pone sobre la mesa para defenderse tampoco es poca cosa: en los últimos 15 años, EU ha tenido un superávit de más de 424 mil millones de dólares en su relación comercial con Brasil. Y en 2025, el 76% de las importaciones provenientes de Estados Unidos entraron a Brasil sin pagar un solo peso de impuesto. O sea, ¿quién le está haciendo el favor a quién?
La fecha clave es el 6 de julio, cuando habrá una audiencia pública antes de que el USTR tome su decisión final. Por lo pronto, ambos países dicen que siguen negociando, pero con "diferencias sustanciales". Brasil ya advirtió que si los aranceles se hacen efectivos, activará su propia Ley de Reciprocidad. Esto, amigos, apenas está empezando.