¡Se rifó como los grandes! Hombre arriesga el pellejo para salvar a un lomito de un canal en Edomex

Publicado el 29 de septiembre de 2026, 01:00

El rescate ocurrió en el Emisor Poniente, en Cuautitlán Izcalli. El hombre bajó por una pared de concreto sujetado con una cuerda y, con apoyo de varios vecinos, logró sacar al perrito. En redes circuló la versión de que el animal habría sido arrojado intencionalmente, pero eso no ha sido confirmado oficialmente.

En México podrá faltar de todo, pero cuando se trata de salvar a un lomito, a veces aparece la raza que dice: “¡Quítense, yo bajo!”.

Eso fue precisamente lo que ocurrió en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, donde un hombre arriesgó su integridad para rescatar a un perro que había quedado atrapado en un canal de aguas residuales del Emisor Poniente.

El episodio ocurrió el pasado 18 de septiembre, pero el video del rescate comenzó a circular con fuerza en redes sociales días después. En las imágenes se observa al hombre descendiendo por una inclinada pared de concreto mientras permanece sujeto con una cuerda, sostenida desde la parte superior por otros vecinos.

Y sí, mientras uno ve el video desde el celular con el pulgar bien cómodo, el señor estaba abajo jugándose el físico por un perro que nomás quería salir de ahí.

“Agárrenme bien porque ahí les voy”

La maniobra no fue precisamente de esas que uno recomienda intentar después de ver tres tutoriales en YouTube.

El rescatista bajó cuidadosamente por la estructura de concreto hasta llegar al punto donde se encontraba el animal. Arriba, otras personas mantenían sujeta la cuerda para ayudarlo a conservar el equilibrio y evitar que terminara también dentro del canal.

Cuando finalmente llegó hasta el lomito, logró sujetarlo y comenzó el ascenso con el perro entre los brazos.

Ahí fue donde la operación pasó de “vamos a sacar al perro” a “por favor que nadie se resbale porque ya estamos todos metidos en esto”.

Con el apoyo de los vecinos, ambos consiguieron regresar a la parte superior y ponerse a salvo.

¿Lo aventaron al canal? Ojo con esa versión

En redes sociales se difundió la versión de que el perro habría sido lanzado intencionalmente al canal. Incluso algunas publicaciones acompañaron el video con esa afirmación.

Sin embargo, hasta ahora no existe una confirmación oficial pública que permita asegurar que alguien arrojó deliberadamente al animal. Los reportes periodísticos consultados coinciden en que el perro estaba atrapado en el Emisor Poniente y que fue rescatado por vecinos, pero señalan que la supuesta agresión intencional no ha sido corroborada por autoridades.

Así que, por ahora, el dato confirmado es el rescate. El “quién lo aventó” permanece en el terreno de la versión difundida en redes.

El lomito tuvo final feliz

Después del operativo improvisado —pero bastante efectivo—, el perro logró salir del canal y, de acuerdo con reportes sobre el caso, fue entregado nuevamente a su propietario.

La escena provocó una ola de comentarios positivos en redes sociales, donde usuarios reconocieron al hombre que decidió bajar por el animal y también a las personas que ayudaron desde arriba.

Porque aquí no hubo uniforme de superhéroe, música de película ni helicóptero llegando en cámara lenta. Hubo una cuerda, varios vecinos y un señor que aparentemente dijo, en lenguaje universal de los amantes de los perros: “Ese animal no se queda ahí.”

Una buena noticia entre tanto desastre

El rescate también sirve para recordar algo menos simpático: los canales de aguas residuales representan un riesgo considerable tanto para animales como para personas, especialmente por sus desniveles, superficies resbaladizas y condiciones del cauce.

Por eso, aunque la valentía del rescatista ha sido reconocida en redes, la recomendación ante una emergencia de este tipo es no exponerse innecesariamente y buscar apoyo de cuerpos especializados de rescate.

Pero esta vez, entre cuerda, nervios y ladridos, la historia terminó bien.

El lomito salió vivo, volvió con su familia y el hombre que bajó por él se ganó algo que no se compra ni con likes ni con seguidores: el reconocimiento de quienes vieron que, cuando tocó ayudar, no se quedó cruzado de brazos.

Y bueno, también queda una pregunta pendiente para el perrito: después de semejante susto, ¿mínimo le tocó una carnita asada o qué?