Ok, esto necesitas verlo. Resulta que hay gente que le tiene pavor a volar —sí, ese nudo en el estómago cuando el avión empieza a moverse en la pista— y a veces ni el asiento más cómodo ni la música más relajante lo quitan. Pero una tiktoker acaba de enseñarnos que a veces el remedio viene con cuatro patas y cola.
Todo pasó en un vuelo donde @sophienotsofía, creadora de contenido y viajera frecuente, iba con una ansiedad que ni ella se esperaba. Así lo contó en su video: "tenía una ansiedad terrible por volar", escribió, y justo ahí, cuando más lo necesitaba, apareció lo que ella misma describió como un angelito.
¿Y de dónde salió el lomito?
En el asiento de enfrente iba un perro de servicio, viajando junto a su dueño por alguna condición médica particular. A diferencia de las mascotas normales, estos perritos tienen permiso de ir sueltos en cabina, sin transportadora, porque su chamba literalmente es cuidar a su humano ante cualquier emergencia.
Pero este perrito hizo algo que nadie esperaba: como si hubiera detectado el miedo de la chica de atrás, empezó a asomarse entre los asientos. Le extendió la patita, se fue acercando poco a poco y, sin ladrar ni hacer drama, se quedó ahí, como dándole compañía y seguridad hasta que el nervio bajó.
No cualquier perrito puede subirse al avión así nada más
Aquí es donde entra el contexto que vale la pena conocer: existen los perros de servicio y los perros de apoyo emocional, y no son lo mismo. Los de servicio están entrenados para asistir a personas con condiciones específicas —psiquiátricas, cardiacas, epilepsia, entre otras— y son su único sistema de alerta cuando viajan solos. Los de apoyo emocional, en cambio, tienen un tope de 12 kilos y su función es distinta.
De hecho, aerolíneas como Viva ya lo tienen clarísimo: estos perritos viajan gratis y van con su dueño en cabina, nunca en la bodega con las maletas, porque no son equipaje, son parte esencial de la salud del pasajero.
En México también hay quien ya pensó en esto
Y no, no es una tendencia que solo pasa en otros países. En México, el AIFA es el único aeropuerto que cuenta con un programa de perros de apoyo emocional: cachorros que, acompañados por elementos de la Guardia Nacional, recorren las salas de espera para bajarle el estrés a los pasajeros antes de abordar.
Así que la próxima vez que sientas que el avión te va a poner los nervios de punta, recuerda que quizá no estás tan solo como crees: puede que un perrito, entrenado o no, esté listo para regalarte esa dosis de calma que necesitas para despegar tranquilo.