Erika Zaba se hartó y le puso un ultimátum a Mariana Ochoa: "Duele, pero ya no me quedo calladita"

Publicado el 18 de septiembre de 2026, 01:00

El pleito entre las ex OV7 sigue sin apagarse, y esta vez fue Erika Zaba la que decidió hablar fuerte y claro. Frente a las cámaras de la prensa, la cantante ya no aguantó más y le tiró toda la sinceridad a su excompañera Mariana Ochoa, quien últimamente no ha dejado de mencionarla en sus entrevistas.

Para quien no esté muy metido en el chisme: OV7 fue uno de los grupos pop más queridos de México en los 90, y aunque el proyecto musical ya se disolvió, sus integrantes siguen siendo noticia constante, sobre todo cuando salen a la luz los roces que quedaron pendientes entre ellos. Ahora, después de más de cuatro décadas de amistad y carrera compartida, Erika decidió poner el dedo en el renglón.

"Yo nunca he hablado mal de mis compañeros"

Zaba fue clara: desde que terminó la gira y el grupo se separó, ella jamás ha soltado una sola declaración negativa sobre sus excompañeros. Lo que sí le choca —y mucho— es que Mariana siga saliendo a los medios a hablar mal de ella o del resto de la banda, sin que, según Erika, exista una razón que lo justifique.

"Yo nunca he hablado mal de mis compañeros. A partir de que se acabó la gira y nos separamos, no hay una sola declaración mía." No sé por qué Mariana sigue haciendo declaraciones malas, vi unas que hizo mías que no me parecían, pero para qué hablar del otro. Yo lo que no estoy de acuerdo es que Mariana hable mal de mí o alguno de nosotros cuando no le hicimos absolutamente nada. Duele, lastima, es una verdad que habla desde su trinchera, la tiene manipulada a su favor", soltó, visiblemente afectada.

Ya hicieron las paces... por WhatsApp

A pesar del mal sabor de boca, Erika reveló que no se quedó con el coraje atorado y prefirió resolver las cosas por la vía privada: le mandó un mensaje a Mariana por WhatsApp para poner los límites bien clarito, pero sin perder el cariño que las une desde hace años. De hecho, ya quedaron de verse para tomarse un café y ponerse al día, como en los viejos tiempos.

"De mi parte, no voy a hablar mal de ella, nos une más toda la amistad de años que los malentendidos de los últimos meses. Hablé con ella por WhatsApp, quedamos de tomarnos un café y le dije que no estoy de acuerdo con que hable mal de mí. Es una verdad que tiene en su cabeza, que manipula en su cabeza y con su gente. Así es ella, pero no deja de doler", agregó la cantante.

La lealtad, antes que la fama

Para cerrar el tema, Erika dejó claro cuál es su código personal: entre ella y sus compañeros de 40 años existe un pacto de hermandad que vale más que cualquier reflector. Asegura que jamás usaría los secretos que se conocen entre todos para ganarse aplausos o simpatía del público a costa de exhibir a alguien más.

"Para mí, más que un contrato es más importante una lealtad de hermandad, yo nunca voy a hablar mal ante las cámaras contra mis compañeros de 40 años, yo lo hablaría en su cara, no lo quemaría en su vida personal. Imagina todo lo que sabemos, todos los secretos. Soy una persona muy leal y jamás me atrevería a decir algo enfrente de las cámaras con tal de quemar al otro y me quieran más o me crean más. Las cosas caen por su propio peso, pero duelen", sentenció.

Por lo pronto, el café entre las dos sigue pendiente. ¿Tú crees que esta plática sea suficiente para cerrar el tema, o el pleito de OV7 va para largo?