¡Chiapas se comió el récord mundial y no dejó ni las migajas!

Publicado el 3 de septiembre de 2026, 01:00

Aguanta tantito, porque esto que te vamos a contar suena a leyenda urbana, pero no: es pura realidad con sabor a Chiapas. Resulta que el municipio de Pijijiapan se metió al libro de los Récords Guinness gracias a una bola de queso de hebra —sí, el mero quesillo chiapaneco que le pones a tus quesadillas— que pesó la friolera de mil 611 kilos. Nada más y nada menos que la más grande que se haya hecho en todo el planeta.

Para que te ubiques: el quesillo no es cualquier queso. Es ese que se estira bonito, con esas hebras que se enredan cuando lo derrites, y que es orgullo total del estado de Chiapas. Pues bien, alguien dijo "vamos a llevarlo al siguiente nivel" y terminaron armando una bola de este manjar que superó cualquier expectativa en tamaño.

La hazaña no pasó desapercibida. La Secretaría de Turismo federal se sumó a la celebración y soltó una frase que resume perfecto lo que significa este logro: el quesillo de Chiapas puso en alto la riqueza gastronómica de México ante los ojos del mundo entero.

Y es que no se trata nada más de romper una marca por romperla. Este tipo de hazañas ponen el nombre de Pijijiapan y de Chiapas en el mapa gastronómico internacional, además de que le dan otro empujón al turismo de la región, que ya de por sí tiene muchísimo que ofrecer entre playas, cultura y, obvio, una cocina que se las trae.

Así que ya sabes: la próxima vez que le eches un buen puño de quesillo a tus quesadillas o a tus tlayudas, acuérdate que ese quesito con el que te chuleas viene de una tierra que literal hizo historia mundial con él.

¿Tú qué le pondrías a una bola de queso de mil 611 kilos: quesadillas, fondue gigante o de plano una probadita para cada persona en el pueblo?