¡Abuelita, soy tu nieto! Día de la Abuela y el Abuelo, celebrando sin edadismo

Publicado el 28 de agosto de 2026, 01:00

El 28 de agosto se celebra en México el Día de la Abuela y el Abuelo, una fecha entrañable dedicada a honrar el papel fundamental que estas figuras juegan en la vida familiar. Sin embargo, vale la pena reflexionar sobre esta celebración desde una mirada más consciente y respetuosa hacia las personas mayores.

Tradicionalmente, esta fecha se asocia de forma automática con la vejez, como si ser abuelo o abuela fuera sinónimo de tener determinada edad. Pero la realidad es mucho más diversa: existen abuelas y abuelos de cuarenta años, así como personas mayores que jamás han tenido hijos ni nietos, y cuya identidad no debería reducirse a un rol familiar que no les corresponde.

Es momento de replantear cómo hablamos de las personas mayores, evitando caer en estereotipos que las homogenizan bajo la etiqueta de “abuelitos”, sin importar su situación personal. No todas las personas de edad avanzada son abuelos, y asumir lo contrario invisibiliza a quienes construyeron una vida plena por caminos distintos a la paternidad o maternidad.

El edadismo, es decir, la discriminación o los prejuicios basados en la edad, suele manifestarse de formas sutiles: infantilizar a las personas mayores, asumir que ya no tienen capacidad de aprender cosas nuevas, o reducir su identidad únicamente a su papel familiar. Celebrar esta fecha también implica cuestionar estas actitudes cotidianas.

Para quienes sí son abuelas y abuelos, esta fecha es una oportunidad hermosa de reconocer su papel como transmisores de historia, tradiciones, recetas y valores familiares. Muchos niños y niñas mexicanos crecen escuchando anécdotas, aprendiendo costumbres y sintiendo el amor incondicional que suele caracterizar esta relación.

Al mismo tiempo, es importante celebrar a las personas mayores en general, tengan o no nietos, reconociendo su trayectoria de vida, su sabiduría acumulada y su aportación a la sociedad, ya sea en el ámbito laboral, cultural, comunitario o simplemente humano.

Diversas organizaciones dedicadas al bienestar de los adultos mayores en México han insistido en la importancia de fechas como esta para visibilizar temas como el abandono, la soledad y la falta de acceso a servicios adecuados que enfrentan muchas personas mayores en el país.

Celebrar el 28 de agosto puede ser también un buen pretexto para llamar, visitar o simplemente dedicar tiempo de calidad a las personas mayores en nuestra vida, sean o no abuelos, recordando que el cariño y el respeto no deberían depender de una etiqueta familiar.

Esta fecha nos invita, finalmente, a construir una cultura donde envejecer no sea motivo de exclusión, sino de reconocimiento, y donde cada persona mayor sea valorada por quien es, más allá del rol que ocupe dentro de una familia.