¡Aguas con el paraguas! 94 han caido sobre las vías del Metro en lo que va de 2026

Publicado el 24 de agosto de 2026, 01:00

Ya casi es un clásico de la temporada de lluvias en la Ciudad de México: llegas corriendo al andén, empapado, con el paraguas en la mano... y de repente, ¡zas!, se te resbala y cae justo a las vías. Pues resulta que este año ya pasó 94 veces, y el Metro está pidiendo que le bajemos a esa mala costumbre.

El Sistema de Transporte Colectivo (STC) sacó la voz para contarnos que, en lo que llevamos de 2026, casi un centenar de paraguas han terminado su vida útil en las vías del Metro. Y no es un tema menor: cada vez que esto pasa, hay que cortar la corriente para poder sacarlos, lo que se traduce en retrasos para todos los que van sobre ruedas (o sobre rieles, en este caso).

¿Por qué es tan peligroso que caiga un paraguas a las vías?

Aquí está la explicación que da el propio organismo: los paraguas tienen estructura metálica, y esa combinación de metal cayendo sobre la barra electrificada, que trabaja con 750 volts, puede generar un cortocircuito. Literal, es una receta perfecta para el caos.

Cuando esto sucede, el personal del Metro tiene que actuar rápido: en promedio, se necesitan entre tres y cinco minutos de corte de energía para poder retirar el objeto de forma segura. Durante ese ratito, los trenes se quedan varados y la fila de gente esperando se hace cada vez más larga.

Con lluvia, todo se complica más

Si ya de por sí un paraguas caído genera dolores de cabeza, imagínate cuando esto ocurre en plena tormenta. El Metro explicó que, cuando llueve, los trenes tienen que bajar su velocidad hasta en un 50 por ciento como medida de seguridad.

O sea que, si a eso le sumas un corte de energía por un paraguas extraviado, el resultado es una combinación perfecta para que tu viaje se alargue muchísimo más de lo normal.

¿Qué pide el Metro a los usuarios?

La recomendación es sencilla pero importante: sostener bien el paraguas mientras estás parado en el andén, sobre todo en temporada de lluvias, que es cuando más gente entra a las estaciones con este objeto en mano.

Un descuido de segundos puede significar minutos de retraso para cientos de personas que van con prisa a su trabajo, escuela o donde sea que se dirijan.

Así que ya sabes: la próxima vez que entres al Metro con tu paraguas, dale un buen agarre. Total, entre más cuidado tengamos todos, menos cortocircuitos y menos plantones esperando el tren.