El payaso que puso a temblar a Morelia... y nomás quería hacerse viral

Publicado el 16 de julio de 2026, 01:00

En este país donde ya uno desconfía hasta del señor que vende tamales "porque se ve muy amable", bastó un adolescente con un disfraz del payaso de Terrifier para que media colonia sacara conclusiones más rápido que los detectives de Facebook.

Durante varias noches, cámaras de seguridad y vecinos captaron a un misterioso personaje caminando por calles de la zona del Punhuato. Sin decir una palabra, con su sonrisa macabra y un paso digno de quien trae presupuesto de película de terror, el supuesto "payaso maldito" convirtió los grupos de WhatsApp vecinales en una mezcla de alerta ciudadana, cadena de tía y casting para programa paranormal.

"No salgan", "dicen que trae un bate", "ya lo vieron en tres colonias", "es el fin de los tiempos"... Las teorías crecieron más rápido que el chisme de mercado. Mientras unos aseguraban haberlo visto desaparecer entre la niebla, otros ya casi juraban que flotaba.

Pero como suele pasar en México, la realidad terminó siendo menos cinematográfica y mucho más adolescente.

Detrás del maquillaje estaba un joven de apenas 15 años que, según explicó su familia, solamente buscaba grabar contenido para sus redes sociales inspirado en el personaje de terror. Ni asesino serial, ni espíritu maligno, ni integrante de una secta de payasos: simplemente un chamaco que calculó muy mal el impacto de su idea. Las autoridades tampoco le atribuyeron delitos derivados de su caracterización.

Eso sí, el susto ya nadie lo reembolsa.

El episodio dejó una curiosa lección sobre estos tiempos donde un disfraz, un video borroso y una publicación alarmista bastan para convertir cualquier ocurrencia en tendencia nacional. Porque en la era de las redes sociales el algoritmo premia el escándalo, y la imaginación colectiva hace el resto.

Al final, el famoso "payaso de Morelia" pasó de ser el monstruo urbano de la semana a convertirse en el recordatorio de que antes de compartir una historia conviene verificarla... aunque se vea más feo que el recibo de la luz.

Y es que, siendo sinceros, en México ya no sabemos qué da más miedo: un payaso caminando de noche... o el grupo de WhatsApp de los vecinos cuando alguien escribe: "Urgente, lean esto".