El corazón de la capital dejó por unas horas de ser escenario de marchas, conciertos y celebraciones patrias para convertirse en el punto de reunión de miles de aficionados al futbol que llegaron con un mismo objetivo: intercambiar estampas del álbum oficial rumbo al Mundial de 2026 e intentar romper un Récord Guinness.
Desde temprana hora, el FIFA Fan Fest instalado en el Zócalo capitalino recibió a familias, coleccionistas experimentados y aficionados de todas las edades que cargaban sobres, carpetas y bolsas repletas de estampas repetidas. El reto era claro: participar en el mayor intercambio de estampas deportivas realizado en un periodo de cuatro horas.
La dinámica fue sencilla, pero reunió a una multitud. Bastaba escuchar el clásico "¿la cambias?" para iniciar una conversación entre completos desconocidos. En cuestión de minutos, los asistentes negociaban jugadores, escudos y estampas especiales con la misma intensidad con la que se vive un partido de eliminación directa.
Aunque algunos llegaron con listas perfectamente organizadas de las estampas que buscaban, otros simplemente recorrían las mesas y los pasillos del recinto esperando encontrar a la persona indicada que tuviera esa pieza difícil de conseguir.
Las negociaciones no tardaron en volverse parte del espectáculo. Tres repetidas por una brillante, intercambios múltiples y hasta regalos entre coleccionistas marcaron una jornada donde el compañerismo terminó imponiéndose sobre la competencia.
Más allá del intento por establecer una nueva marca mundial, el evento mostró que el coleccionismo sigue siendo una tradición vigente. Niños que apenas comienzan su primer álbum compartieron espacio con adultos que recordaban las ediciones mundialistas de décadas pasadas, mientras padres e hijos recorrían juntos los módulos de intercambio.
El ambiente estuvo acompañado por música, actividades recreativas y espacios dedicados a la experiencia futbolera, convirtiendo al Fan Fest en un punto de encuentro para quienes viven la cuenta regresiva hacia la Copa del Mundo de 2026.
Al cierre de la jornada, la organización inició el proceso de validación para determinar si la cantidad de participantes e intercambios realizados permitirá registrar oficialmente el nuevo Récord Guinness. Sin importar el resultado, los asistentes coincidieron en que el verdadero triunfo fue reunir a miles de personas alrededor de una tradición que ha acompañado a generaciones de aficionados al futbol.
Por unas horas, el Zócalo cambió las consignas por álbumes abiertos, las fotografías por montones de estampas repetidas y las prisas de la ciudad por una pregunta que se escuchó cientos de veces durante el día: "¿Cuál te falta?".