El Último Baile del Ángel: aficionados mexicanos debaten si despedirse el 12, el 19... o seguir en negación hasta el próximo Mundial

Publicado el 11 de julio de 2026, 01:00

Después de semanas de convertir al Ángel de la Independencia en el segundo estadio más famoso del país (solo detrás del Azteca y muy por encima de cualquier oficina un lunes por la mañana), la afición mexicana ya planea lo que podría ser la última gran reunión mundialista.

El detalle es que nadie parece ponerse de acuerdo sobre cuándo será el adiós.

En redes sociales circulan convocatorias para reunirse el 12 de julio, mientras que otras publicaciones aseguran que el verdadero cierre de la temporada será el 19 de julio, coincidiendo con la final del Mundial, aunque México ya no esté en la cancha. Hasta ahora, no existe una convocatoria oficial, y todo apunta a que la organización corre, como siempre, a cargo de ese misterioso comité llamado "un compa lo compartió en Facebook".

La propuesta ha generado entusiasmo entre quienes consideran que el Ángel merece una despedida digna... y también dudas entre quienes recuerdan que las últimas concentraciones dejaron una dolorosa lección. Tras las aglomeraciones registradas durante el Mundial, las autoridades capitalinas endurecieron los operativos de seguridad, limitaron el acceso al monumento y reforzaron los controles para evitar nuevas tragedias.

Pese a ello, el espíritu del aficionado mexicano parece seguir una lógica distinta: si hubo reunión para celebrar una victoria, también puede haber una para celebrar que sobrevivimos emocionalmente al torneo.

Fuentes cercanas al optimismo aseguran que será un evento para cantar "Cielito Lindo", intercambiar anécdotas, presumir la playera que ya no se lavó durante un mes y discutir, por enésima vez, que "si aquel tiro hubiera entrado, otra historia estaríamos contando".

Los vendedores ambulantes, por su parte, ya analizan si desempolvan las trompetas, las banderas y los sombreros gigantes o si esperan una confirmación más sólida que un estado de WhatsApp con tres emojis de fuego.

Mientras tanto, el Ángel permanece en silencio, quizá preguntándose si esta será realmente la última visita... o simplemente el ensayo general para cuando vuelva a jugar México, gane una medalla, anuncien un concierto gratuito o cualquier otro motivo que justifique reunir a miles de personas alrededor de su glorieta.

Porque si algo ha enseñado la afición mexicana es que los mundiales terminan; las reuniones improvisadas en el Ángel, esas parecen tener contrato indefinido.