Ok, esto está pasando: el próximo domingo México se mide a Inglaterra y la neta el ambiente ya se siente hasta en el aire. Pero antes de que saques la playera y el flag para el coche, la presidenta Claudia Sheinbaum tiene un mensaje bien clarito para toda la banda futbolera: festejen, sí, pero con la cabeza fría.
La mandataria no se anduvo con rodeos y hasta se aventó la profecía completa: "vamos a ganar". Pero justo por eso pidió que la fiesta post-partido no se salga de control, sobre todo evitando las aglomeraciones que ya nos dejaron un susto bien feo hace unos días.
¿Por qué el llamado justo ahora?
Aquí está el contexto que hay que entender: el martes pasado, cuando México aplastó a Ecuador en un partidazo, los festejos en las calles se salieron de control y, lamentablemente, cuatro personas perdieron la vida. Ese es el antecedente que tiene a Sheinbaum en modo "por favor, cuidémonos entre todos".
Desde las instalaciones del 12 Batallón de Infantería de la 21 Zona Militar, la presidenta fue bien directa: "es muy importante que toda la afición, todas y todos los que celebran el triunfo del próximo domingo de la selección, porque vamos a ganar, que lo hagamos con responsabilidad, también hay una responsabilidad individual y todos tenemos que ser responsables de evitar estas grandes aglomeraciones".
O sea, el mensaje no es "no festejen", es "festejen sin que se nos vaya de las manos".
¿Qué se va a hacer para evitarlo?
La buena noticia es que ya hay un plan armado. Por instrucción de la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, se van a colocar más pantallas a lo largo de Reforma, con la idea de que la gente no se amontone toda pegadita al Ángel de la Independencia como suele pasar.
La estrategia es prácticamente meter pantallas en todas las glorietas para que la banda se distribuya en lugar de apretujarse en un solo punto, y además se va a estar informando por dónde entrar y por dónde salir, coordinado entre el gobierno capitalino y la Secretaría de Seguridad.
Sheinbaum fue clara: "pedirles a todas y a todos, pues que seamos muy responsables y no llegar a los lugares que la autoridad ya está informando que hay muchísimas personas y a celebrar con responsabilidad".
El alcohol, el otro foco rojo
Otro punto que la presidenta remarcó fuerte fue el tema del alcohol. Según explicó en su conferencia mañanera de este 3 de julio, realizada en Morelia, Michoacán, el abuso de las bebidas suele ser el detonante de broncas más grandes en este tipo de celebraciones.
"Hay que evitar el abuso del alcohol, porque siempre cuando hay abuso del alcohol, en cualquiera de estas celebraciones, pues puede haber problemas, mayor violencia que está asociada justo al exceso de alcohol", dijo.
Su recomendación fue simple: tomar con medida, no llegar a los excesos, y sobre todo, actuar con responsabilidad, algo que —dijo— vale la pena repetir las veces que sean necesarias.
También pidió que si alguien ve que cierta zona ya está saturada de gente, mejor ni se acerque y busque otro punto para ver el partido, aprovechando que hay bastantes pantallas disponibles, especialmente en la Ciudad de México, que fue justo donde se concentró la mayor cantidad de personas el martes pasado.
La CDMX estará al frente del operativo
Por su parte, Omar ["papito"] García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana a nivel federal, explicó que el operativo fuerte lo va a encabezar la policía capitalina, dado el tamaño de su despliegue, aunque su dependencia estará en coordinación total con ellos.
Cuando le preguntaron si, desde su experiencia como ex secretario de seguridad de la CDMX, ve alguna estrategia puntual para frenar las aglomeraciones como las del martes, respondió que ya se están tomando medidas junto con el secretario capitalino Pablo Vázquez, y que estas se darán a conocer, a más tardar, el mismo domingo del partido.
Eso sí, Harfuch también puso las cosas en perspectiva: reconoció que han sido millones de personas festejando en las calles y que, en la gran mayoría de los casos, todo ha salido bien. El objetivo ahora es simplemente evitar que se repita un incidente tan lamentable como el de esta semana.
Lo que sigue: este domingo México se juega la vida contra Inglaterra, y mientras el gobierno capitalino termina de afinar los operativos y coloca más pantallas por Reforma, el verdadero reto está en cada quien: disfrutar el partido, celebrar si se gana (que aparentemente para la presidenta ya está cantado), pero sin poner en riesgo la propia vida ni la de los demás.